De reeditarse, las y los profes no tendrán hada, pero sí ‘madrina’
Cerramos el domingo con la noticia de que la señora Elba Esther Gordillo, buscará la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, misma que detentó bajo distintas artimañas, desde abril de 1989 hasta febrero de 2013 (24 añitos nomás), cuando fue encarcelada por orden del ex presidente Peña Nieto.
En este contexto, es de llamar la atención que la mayoría de los integrantes del sindicato más grande de Latinoamérica (alrededor de un millón 670 mil adheridos), permanezcan impávidos ante el debate por el ‘cantado’ retorno de la doña, a lo que se suma su falta de interés por la derogación de la seudo reforma educativa.
Por obligación profesional (queremos suponer que también por vocación), los educadores tienen un nivel de instrucción superior a la media nacional, así pues, tendrían que manifestar mayor interés por el futuro de su gremio. No hay pretexto.
El asunto parece reducirse a las ambiciones vindicatorias de la chiapaneca y a las ofertas electorales del presidente López Obrador, sólo los incomoda el radicalismo de la CNTE.
Esperemos que los y las mentoras, se interesen en su causa, es cuestión de educarse.
Posdatita: por cierto, no obstante, que PGR acabó exonerándola, el imaginario colectivo ya la sentenció (como a muchos otros) y la encontró responsable de hartas tropelías.
