Los clásicos perdieron con los romanos, nosotros con Incitatus
Hace algunos años, un funcionario de la UNESCO que visitó Xalapa, para explorar la posibilidad de otorgarle algún título, se hacía una sola pregunta, al verificar que no tenía una marcada vocación turística y, literalmente, cero industria: ¿de qué viven?
La respuesta es sencilla: del gobierno.
Existe la burocracia estatal, la federal, la municipal, la de la Universidad Veracruzana, las cuales, junto con sus familias, demandan todo tipo de servicios. Además, otra parte significativa del PIB local (entre el 12 y el 15%), es generada por las universidades privadas que acogen a los rechazados de la UV.
Así las cosas, ante la inoperancia financiera de los tres niveles de gobierno, la Atenas Veracruzana se encuentra en una terrible crisis económica, que ya tiene tintes de tragedia, porque no se percibe que los gobernantes lo comprendan, los subejercicios presupuestales (disfrazados de austeridad) están a la orden del día, lo cual es un crimen por omisión.
Si las calles de la capital no se bachean, la solución vendrá cuando el trabajo se haga y fuera de un montón de amortiguadores averiados no pasa a mayores, igual ocurrirá con los jardines, se podan y ya, pero ¿qué pasará con las centenas de proyectos de vida frustrados por no encontrar una oportunidad en su tierra?...ya sabemos que no hay respuesta.
