
Los voladores de Papantla
Aprendieron a volar no para atraer turistas, sino para demostrar su altura de miras
Como muchos de los vocablos del español, la palabra heroica tiene varias acepciones. Revisemos dos casos.
En el que se refiere al puerto de Veracruz, este es cuatro veces heroico (por decreto presidencial de 1948), la denominación hace alusión a igual número de ocasiones en que la ciudad ha sido defendida con éxito de fuerzas invasoras.
En 1825, los jarochos echaron al último reducto de fuerzas españolas del castillo de San Juan de Ulúa. En 1838, se resistieron los embates de las fuerza imperiales francesas en la llamada “guerra de los pasteles”.
En 1847, recibimos la visita de nuestros “primos del norte”, quienes se aposentaron por un tiempo en la zona, aunque la respuesta estoica de la población logró la expulsión de los gringos. En abril de 1814, los norteamericanos volvieron de nueva cuenta y ante la retirada de las tropas federales ordenadas por el traidor Huerta, cadetes y población civil defendieron la plaza.
Cuatro gestas de dignidad, cuatro veces heroica Veracruz.
Sin embargo, otra de las formas en que podemos entender el concepto puede resumirse de la siguiente forma: en los últimos tiempos hemos vivido de forma heroica por los grandes esfuerzos que esto implica.
Decenas de miles de padres de familia llevan el sustento a sus casas con heroicidad. Miles y miles de jubilados sobreviven con heroicidad. Cientos de miles de jóvenes completan sus estudios con heroicidad. Los pueblos originarios han llegado hasta nuestros días con heroicidad. Millones de veracruzanos regresamos a casa con bien por las noches, con un alto grado de heroicidad…y buenaventura.
He aquí la disyuntiva que hoy vivimos: una heroicidad que nos lleve a redefinir el rumbo de la entidad y a darle viabilidad civilizatoria a las generaciones venideras o una heroicidad, que de alguna forma, implica un dejo de resignación.
La moneda está en el aire.
Javier Roldán Dávila Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
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