A GREGORIO JIMÉNEZ.
UN VERDADERO PERIODISTA.
El periodismo, explica el maestro Alberto Dallal, es ante todo “un bien social”. “El periodista -añade Dallal- es el amanuense de la realidad inmediata”. Por ello el oficio del periodista obliga a ser un gran observador, un honesto observador que se sirve del lenguaje para advertir, en el sentido pleno de la palabra, lo que sucede en su entorno.
Un periodista es un profesional de la comunicación, es un sujeto que se dedica al periodismo en cualquiera de sus formas. Un periodista puede ser un fotógrafo, un reportero, un locutor, un articulista, un caricaturista, alguien con una cámara de video, es decir, todo aquel que tenga como oficio comunicar a otros la realidad, por el medio que más le acomode, es un periodista.
Sin embargo hay unos cuantos que por una conveniente ignorancia pretenden excluir de la categoría de periodistas a algunos compañeros de la prensa. Para ellos un periodista sólo es aquél que posee un nombre. Para ellos, los periodistas verdaderos son quienes se sientan con los varones del poder, ya sea a la diestra o a la siniestra; quienes comparten el pan y la sal con los gobernantes, quienes cubren sus inmundicias, quienes hacen de bufones para que estos rían; quienes contemplan el cuerpo desnudo del “emperador” y juran ante el mundo que su traje es hermoso; esos son los “verdaderos periodistas”.
Para ellos una persona que toma notas en la calle es un boletinero, un caricaturista es un simple monero; para ellos alguien que escribe noticias sin firmar no es periodista; alguien que firma sus notas, pero nadie sabe quién es, tampoco es periodista para estos sujetos que han inventado un elitismo basado en la abyección.
Porque no puede ser periodista alguien que no cobre al menos en tres dependencias de gobierno, sin realizar ningún trabajo. No se puede ser periodista si se vive en una casa de interés social, o si el sujeto se mueve por la ciudad en una moto o en un volkswagen de esos descontinuados.
¿Cómo se pueden llamar periodistas aquellos que el 7 de junio no son invitados a desayunar con el gobernador? ¿Cómo llamarse periodistas si en Navidad no reciben un arcón de madame Gina? ¿Por qué se dicen periodistas si no los dejan ni siquiera entrar a Palacio de Gobierno? Si no están en las lista de los convenios económicos, pues no se puede ser periodista.
Por eso, que asesinen a un sujeto que escribe “notas” de páginas policiacas, pues es un asunto que lamentar, pero, dicen ellos, tampoco es para rasgarse las vestiduras, porque al señor apenas lo conocieron cuando murió.
A esos elitistas del “periodismo rastrero” les quiero decir que Gregorio Jiménez de la Cruz era más periodista que todos ustedes juntos. Porque el sí tenía presente que el periodismo es un bien social; es decir un periodista es un servidor público que se ocupa de advertir a su comunidad de las cosas que andan bien, de las cosas que andan mal.
Gregorio Jiménez de la Cruz es más periodista que todos ustedes juntos porque él sí tenía valor, tenía valores, virtudes que ustedes hace mucho tiempo olvidaron, cuando cambiaron su primogenitura por un plato de lentejas.
Gregorio Jiménez de la Cruz era más periodista que todos ustedes porque vivía de su trabajo honesto y no del “chayote”, no del embute que les llena la boca y los obliga a tomar el dictado de su patrona. ¿O creen que no nos damos cuenta? Dice la fábula que cuando tres perros ladran en el mismo tono es porque tienen un director de orquesta.
De modo que guarden sus falacias, sus inquinas, su iniquidad. Respeten a un verdadero periodista y sigan lamiendo la mano de su amo.
POSTDATA 1: BUENOS PERIODISTAS, BUENOS SERES HUMANOS
Decía Kapuscinski: “Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias”. Por eso el mismo Kapuscinski afirmaba que “los cínicos no sirven para este oficio”.
POSTDATA 2: ¿QUÉ ESPERA EL GOBERNADOR?
Amadeo Flores Espinoza, ya lo están anticipando, saldrá de la Procuraduría. Por más que se diga que hizo las cosas bien, realmente no fue así. Pero los que deberían salir, no salen, y uno se sigue preguntando: ¿Qué es lo que espera el gobernador? ¿Qué lo saquen antes a él que a ellos?
DE ÚLTIMA HORA: Nos informan que en el lugar de Amadeo Flores Espinoza entrará Luis Ángel Bravo Contreras, muy paseado últimamente, quien saldría del Instituto Veracruzano de Acceso a la Información. Dicen que no llegaría como procurador, sino como un “Fiscal Especial” por 9 años. ¿Será para que cubra las espaldas de los que salen?
Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
