Inquirir: “Indagar, averiguar
o examinar cuidadosamente algo”.
RAE
Señalan los defensores de lo indefendible que algunos columnistas nos ocupamos en linchar a los indefensos funcionarios públicos; señalan los que poseen el monopolio del embute que los que criticamos no aportamos nada; señalan esos “artistas del hambre” que lo que pasa es que sentimos envidia porque a esos funcionarios pulcros, otros que vienen de fuera les otorgan galardones; señalan que somos siniestros, confabuladores e inquisidores.
Eso es lo menos que le puede pasar a uno por andar exponiendo los asuntos graves que suceden en nuestro estado; por andar señalando actos de corrupción y de criminalidad. Es lo menos y si ese fuera nuestro salario, no importaría. Lo que no consideran esos “periodistas orgánicos” es que uno preferiría no tocar el tema. Uno preferiría hablar bien del funcionario, sólo porque éste estuviese haciendo bien las cosas. Uno preferiría sentarse y cruzarse de brazos y contemplar cómo el rio fluye y se lleva a otros, pero no a nosotros. Sin embargo sabemos que el periodismo es un bien social y la obligación de un periodista no es con el funcionario público, nuestra obligación es con la sociedad.
Por eso, aunque nos ganemos adjetivos e improperios seguiremos siendo inquisidores. Sobre todo porque la raíz de inquisidor viene de inquirir y según la Real Academia Española, inquirir significa: “Indagar, averiguar o examinar cuidadosamente algo”.
En ese sentido ojalá todos los periodistas fueran inquisidores. Ojalá antes de publicar alguna nota nos pongamos a indagar, averiguar, examinar cuidadosamente el asunto. Porque el periodismo verdadero no se trata sólo de escuchar la primera versión y darla por hecho. El periodismo verdadero no es esperar a que los voceros oficiales nos dicten la nota y nosotros sólo la recalentemos y la firmemos. El periodismo verdadero no sólo es coincidir con la versión oficial, sino disentir de esa versión, discutir con esa versión y sacar nuestra propia conclusión.
Estimados “periodistas orgánicos” sepan que a veces la realidad pesa más que la verdad. Con la realidad no se puede discutir, con la verdad sí. Es por ello que a pesar de que defiendan a sus pulcros funcionarios públicos, la realidad puede tomar la palabra y exponerlos al ridículo.
Hablan de la paz de que gozamos los veracruzanos, mientras en las periferias aparece el cuerpo de una estudiante de secundaria, ultrajada, asesinada; hablan de que se está haciendo mucho para regresar a la tranquilidad, mientras en algunos negocios aparecen mantas que gritan “Extorsión”; hablan del compromiso de las fuerzas de seguridad, mientras esas fuerzas de seguridad tienen licencia para levantar a cualquier ciudadano sin una orden de aprehensión. Lo dicho, la realidad está tomando la palabra y dejándolos en el ridículo.
Ser un “periodista orgánico” es la cosa más fácil del mundo, sobre todo cuando ya uno, a través del tiempo, ha labrado cierto prestigio. Ser “periodista orgánico” es una jubilación bien pagada; te pasan la nota, y la firmas, te pasan el sobre, y a veces ni siquiera lo firmas.
Pero es una jubilación indigna, sobre todo para aquellos que en algún momento tuvieron el respeto de la sociedad. Muchos de ustedes ya ni lo necesitan. Muchos de ustedes sólo lo hacen porque han caído en el círculo vicioso de la desvergüenza.
Pero si ustedes no quieren ser inquisidores, es decir, no quieren indagar, averiguar o examinar cuidadosamente algo, nosotros sí, porque sabemos que en este ejercicio está nuestro galardón, servir a la sociedad para hacer de éste un mundo mejor.
POSTDATA 1: SARA LADRÓN DE GUEVARA CON OTERO CIUDADANO
Fueron muchos los que acudieron al llamado de la organización Otero Ciudadano para convivir en un desayuno con la rectora de la UV, Sara Ladrón de Guevara. Contestó muchas preguntas y en lo que a mí respecta, quedé complacido con saber que muy pronto Radio UV pasará a la frecuencia modulada. Sin embargo mi segunda pregunta no fue contestada; y todos se dieron cuenta de ello. La pregunta fue sobre los investigadores de la UV que cobran sin hacer nada. No me referí a los que cumplen con su trabajo, sino a los que llegaron ahí como pago de favores por parte de los rectores que la antecedieron. Bueno, al final llegó alguien y me dijo que hasta Shariffe Osman está cobrando como investigadora en FCAS.
POSTDATA 2: ÁLVARO CAPETILLO FUERA DEL IVEA
Por fin cayó Álvaro Capetillo a quien en su momento denunciamos como un funcionario corrupto. La noticia no le sentó nada bien. Nada más hay que ver el rostro desencajado de un sujeto que pensó que a pesar de sus corruptelas podría seguir, como lo hacen otros, viviendo en la impunidad.
Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
