El sábado 23 de noviembre, a las 12:00 horas, en el auditorio “Sebastián Lerdo de Tejada” del Congreso del Estado, se presentará El durazno y otros frutos libro de Guillermo Zúñiga Martínez. Los presentadores serán René Avilés Fabila, “Protagonista de la Literatura Mexicana”, Javier Aranda Luna, crítico literario y Coordinador Editorial de Noticieros Televisa y un servidor.
Les comento, un día en su oficina, siempre abierta a los que lo buscan, el profesor Zúñiga me entregó un relato titulado “El durazno”. Algo había visto el maestro en el texto que lo impulsó a pedirme que con base a ese escrito, y tomando algunos de los artículos que semana tras semana publica en Diario de Xalapa y otros medios, preparara un libro.
Dos libros conocía hasta ese momento del profesor, La nueva Pedagogía Social y Una voz libre; el primero, una compilación total de los artículos relacionados con la educación; el segundo, una antología de sus discursos de oratoria más notables; cabe señalar que Zúñiga Martínez fue en 1966 ganador del XIX Congreso Nacional de Oratoria que el periódico El Universal había organizado en su 50 aniversario.
En esos años, el joven Guillermo H. Zúñiga Martínez aseguraba que «La palabra es una necesidad y la libertad es un derecho». No sabía el joven Zúñiga, al momento de expresar esa frase, que precisamente la palabra habría de ser herramienta, materia prima, argamasa, aliento vital con lo que habría de construir el edificio de su existencia.
La palabra es con lo que habría de enunciar todo un proyecto educativo que derivó en la fundación de un ideal: lograr que el conocimiento, a través de la palabra, pudiera llegar a todo el pueblo.
En ese ideal puso todo su empeño y desde joven utilizó los recursos que tenía a la mano —incluida la palabra— para ir construyendo instituciones educativas, que hoy son baluartes de la educación en nuestro estado.
Ahí están erigidas las muchas universidades que fundó, los muchos colegios que impulsó desde 1975, cuando creó el Instituto de Regularización Pedagógica; en 1976 la Escuela Normal Juan Enríquez en Tlacotalpan y el Centro de Estudios Superiores de Educación Rural; en 1979 la Universidad Pedagógica Veracruzana; en 1986 la Normal Superior Manuel Suárez Trujillo; en agosto de 1988 impulsó el acuerdo que condujo a la creación del Colegio de Bachilleres de Veracruz; en 2008 a iniciativa suya se crea el Instituto Veracruzano de Educación Superior, antecedente de lo que en 2010 se constituyó en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz.
Todos estos institutos de educación están sostenidos en un ideal: «El valor básico del fenómeno educativo es la superación permanente de hombres y mujeres».
Hoy, ese joven ha visto su sueño realizado, las semillas que entonces sembrara han crecido como árboles generosos que dan buenos frutos.
Reza la sentencia bíblica: «Por sus frutos los reconocerán […] Todo árbol bueno produce fruto excelente, pero todo árbol podrido produce fruto inservible; un árbol bueno no puede dar fruto inservible, ni puede un árbol podrido producir fruto excelente».
El durazno y otros frutos es el resultado de cultivar la palabra, pero el durazno no es el único fruto de este libro, la amistad también lo es, lo mismo que el arte y la literatura, el servicio público y la educación. Cada uno de estos frutos se cultiva en el huerto que Guillermo Zúñiga tiene en el solar de su vida.
Este libro celebra al hombre que toda su vida ha sido congruente, que ha tenido que librar verdaderas batallas en contra de la ignorancia y contra de aquellos que siguen intentando lucrar con esa ignorancia. Pero ante esa adversidad, nuestro autor tiene la palabra de su lado y con ella sentencia: «Creo sinceramente que nadie, por muy sabio o poderoso que se considere, tiene derecho a impedir la superación de sus semejantes».
Como un árbol que produce frutos excelentes, así es reconocida la trayectoria política —pero sobre todo docente— de Guillermo H. Zúñiga Martínez.
Sólo resta decir, que el libro El durazno y otros frutos está constituido a manera de bitácora, en cada texto nos podremos dar cuenta de los aspectos más significativos en la vida de un hombre que ha sido fiel a un ideal. En este libro, el autor nos comparte su palabra y con ella el esfuerzo que le ha valido ser llamado con justicia “profesor”.
Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
