“Pinches periodistas”, periodistas pinches

“Pinches periodistas”, periodistas pinches

 

“Prole de víboras,
¿cómo pueden hablar cosas buenas cuando son inicuos?
Porque de la abundancia del corazón habla la boca”
Mateo 12:34

Cuenta la mitología griega que el dios Cronos, una vez advertido por la diosa Gea que uno de sus hijos habría de derrocarlo, por cierto, de la misma manera como él derrocó a su padre, éste decidió devorarlos a ellos apenas nacieran. Esa monstruosidad mitológica se repite en todos los ámbitos, en el laboral, en el político, en el religioso, en el periodístico.

Todo gobierno legítimo tiene la obligación de garantizar el derecho a la información. Nuestra Constitución consagra este derecho en el Artículo 6 dónde señala que: “El derecho a la información será garantizado por el estado”. El periodista como un procesador de la información, termina siendo coadyuvante con el Estado. Por ello el estado debe tener muy claro que así como sus elementos policiacos son servidores públicos, un periodista también lo es.

El periodista desde su trinchera informa, pone al tanto de las situaciones que suceden y de las razones por las que suceden. En el periodismo la información es un bien social. Porque su función principal es brindar un servicio a la comunidad en un afán por conseguir que las personas tengan una imagen precisa de la realidad; objetiva, sin distorsiones. Esa imagen aporta elementos para que los ciudadanos puedan tomar decisiones importantes, ya sea para evitar algo o para ir en busca de ello. La información en el periodismo aporta buena parte de conocimiento para que las personas vayan forjando su propio criterio.

De acuerdo con cifras de Artículo 19, organización que defiende la libertad de expresión en México y otros países, Veracruz resultó ser en 2012 el estado de la República más peligroso para ejercer el periodismo.

Dice Artículo 19 que «tan sólo del 28 de abril al 14 de junio de ese año fueron asesinados cinco periodistas, entre ellos Regina Martínez Pérez, ex corresponsal de Proceso».

A pesar de que el índice de muertes entre periodistas ha ido a la baja en Veracruz, los riesgos no han disminuido. Cabe mencionar que la muerte no es el único tributo que se paga por ejercer el periodismo.

Las manifestaciones de los maestros en el estado de Veracruz demostraron una vez más que el periodismo es un oficio riesgoso. El día 14 de septiembre, cuando se utilizó la fuerza pública para desalojar violentamente a los maestros de la Plaza Lerdo, los policías, guardianes de la ley, representantes de la autoridad, arrasaron con todo. Se fueron sobre “justos y pecadores”. Varios fotógrafos fueron despojados de sus cámaras, que no son cualquier cosa; esos instrumentos de trabajo son realmente costosos. Otros más fueron golpeados y hasta encarcelados. A uno de ellos hasta se le fabricó un delito; ya luego, gracias a la presión de los compañeros de los medios, lo soltaron.

En vísperas del Hay Festival un reportero fue bajado de su moto y agredido por policías, sólo porque, dicen los policías, éste les cerró el paso. Recientemente una reportera del periódico La Jornada, Norma Trujillo está siendo amenazada por Antorcha Campesina, grupo de choque propriista y el gobierno no puede garantizar su seguridad. A nivel nacional han trascendido las amenazas y el acoso que sufre la jefa de información del periódico El Buen Tono, y según informes del mismo medio, no confían en la protección que el gobierno les ofrece.

Se entiende que poco pueden hacer las autoridades cuando las amenazas provienen de criminales o de grupos de choque, pero cuando la violencia, el acoso y el saqueo provienen de los representantes de esa autoridad, entonces, si la autoridad no hace nada, se vuelve cómplice de esa injusticia, de ese crimen.

Fue por estas y otras razones, por lo que un grupo de periodistas interrumpió, el pasado viernes 22 de noviembre, la comparecencia del secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita. Los compañeros periodistas levantaron pancartas exigiendo justicia y un alto al acoso y las agresiones de parte de los elementos de Seguridad Pública en su contra. La respuesta por parte del secretario de Seguridad Pública a los reclamos de los periodistas fue audiofónica, sintética, contundente: “Pinches medios”; y es que como reza la sentencia bíblica, “de la abundancia del corazón habla la boca”.

Gran valentía demostraron los compañeros periodistas, quienes fueron captados por las cámaras de los elementos de Seguridad, y lo menos que podemos hacer, los que no estuvimos ahí, es eco de sus reclamos.

Pero algo que verdaderamente indigna es que los “periodistas pinches”, esos que piensan tener el monopolio de la verdad, sean quienes traten de desacreditar la valiente manifestación de los compañeros.

El Estado debe entender que cuando ataca al periodista, está causando un daño lesivo al derecho que tienen los ciudadanos a ser informados.

Claro, a menos que el Estado sea perverso no le importará la agresión en contra de los periodistas, antes bien, un Estado perverso fomentaría y contribuiría a que los periodistas sean agredidos; como Cronos, el estado estaría devorando a sus propios hijos.

POSTDATA 1: BERMÚDEZ EN EL CONGRESO, Y MIENTRAS TANTO EN LA REALIDAD…

Mientras el secretario de Seguridad Pública estaba dando los pormenores a los diputados de la LXIII Legislatura, sobre el estado ideal en que vivimos, una de mis mejores amigas me habló por teléfono para pedirme que la acompañara al puerto de Veracruz, pues su hermano había sido “levantado”. Afortunadamente hubo personas buenas entre la población jarocha y una vez liberado de sus captores unos trabajadores lo encontraron maltrecho y llamaron para que lo fuéramos a recoger; a Dios gracias está vivo de milagro.

POSTDATA 2: HOMENAJE A RUBÉN BONIFAZ NUÑO

Se llevó a cabo Bajo el ala del tigre Segundas Jornadas Literarias en el natalicio de Rubén Bonifaz Nuño. La poeta Silvia Tomasa Rivera logró reunir a un grupo de poetas y amigos que acudieron para recordar a uno de los poetas más importantes de la literatura mexicana. Vaya desde este espacio un agradecimiento al rector de la UPAV, Guillermo Zúñiga Martínez y a Uriel Rosas, del Club de Periodistas de México AC, Delegación Veracruz, por todo el apoyo incondicional que brindaron para que este evento se llevara a cabo.

Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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