
Por los escándalos de manipulación de padrones sociales para uso electoral, por el tamaño de padrón electoral (el tercero en todo el país) y por su importancia estratégica, las elecciones locales de Veracruz son objeto de comentario en el “círculo rojo” de la prensa del Distrito Federal (que no nacional, como luego se afirma).
En día, se hicieron comentarios del neopanista Miguel Ángel Yunes Linares, sobre la presunta fractura del blanquiazul en la entidad y la gira de Gustavo Madero. El otro sujeto de reflexión, es el súbitamente popular candigato “Morris”, que a más de uno le ha causado molestia.
Chequen el primero, es de Frentes Políticos de Excélsior:
De gira por Veracruz, Gustavo Madero se topó con la realidad albiazul. Afirmó que la división en ese estado es un invento. Lo dijo, claro, acompañado por Miguel Ángel Yunes Linares y sin que durante toda la gira apareciera Enrique Cambranis, líder estatal del PAN. ¿Fracturas imaginarias? Por lo pronto, Madero dio el espaldarazo a Yunes y lo defendió del escándalo en el que está metido uno de sus hijos, de quien, se publicó, posee una fortuna considerable. Es pólvora mojada, justificó Madero. El discurso panista es claro: corruptos los ricos de enfrente, que los de casa son hombres con negocios prósperos. ¿Será que Madero le seguirá el jueguito a Yunes este domingo?
Va el segundo, lo publican los Rozones del periódico La Razón
El gato Morris La noticia en Veracruz es que un gato obligó a la consejera del Instituto Electoral, Arcelia Guerrero, a dar un mensaje a la ciudadanía porque en Xalapa aparecieron mantas llamando a votar por el felino, llamado Morris, en las elecciones para alcaldes y diputados el 7 de julio. Así que la consejera advirtió que si hubiera votos a favor del gato Morris serán nulos o inválidos. Le preguntaron “¿por qué?” y la consejera respondió que “porque Morris no está legalmente registrado”. ¡Plop!

