
CIUDAD DE MÉXICO, 17 de abril (Al Momento Noticias).- Al oficiar la Misa Crismal, durante la cual se rememora la instauración del sacerdocio y se reafirman sus votos, el cardenal Norberto Rivera Carrera señaló que México “está crucificado” por la violencia, la pobreza y la corrupción.
El panorama es aún peor cuando “la paz” para la sociedad no es garantizada por el Estado mexicano, subrayó.
En la ceremonia efectuada en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, encargó a los sacerdotes cumplir con su labor, principalmente, con los grupos más vulnerables.
“No es estar de moda, es una exigencia evangélica, sobre todo en un país como el nuestro crucificado por la pobreza, la violencia y la corrupción. Son tres clavos que se hunden al fondo de la carne de Cristo”, señaló.
Durante la homilía lamentó además que presenciemos, en la actualidad, la imagen de un México que “pareciera no tener esperanza”.
Al terminar su sermón, el arzobispo primado de México nombró a cinco nuevos canónigos de la Catedral, quienes formarán parte de su consejo de asesores.
Con mayor rango eclesial, se designó a los sacerdotes Hugo Valdemar Romero, José de Jesús Aguilar, Ricardo Valenzuela, Julián López y Francisco Espinosa.
Aunque sus nombramientos fueron anunciados desde el 1 de abril, sus cargos son oficiales desde este jueves.
Según el calendario católico, este Jueves Santo los arzobispos u obispos celebran misa con los sacerdotes de su diócesis y bendicen los Santos Óleos.
Desde las 7:00 los fieles formaron filas afuera de la Catedral en espera a que se les diera acceso, lo cual sucedió desde las 8:00 cuando fueron entrando uno por uno para ocupar los lugares designados para ellos, mientras los sacerdotes se colocaban en la parte delantera frente al altar vestidos de blanco.
Durante la misa crismal, Rivera Carrera bendijo los óleos de los catecúmenos, o también llamado de los exorcismos, que son utilizados durante todo el año en las parroquias del Distrito Federal, al igual que el óleo de los enfermos y del santo crisma.
Con el óleo de los catecúmenos, de acuerdo con la Iglesia católica, se extiende el efecto de los exorcismos, pues los bautizados reciben la fuerza para que puedan renunciar al diablo y al pecado antes de que se acerquen a la fe bautismal.
El óleo de los enfermos remedia las dolencias del alma y ayuda a conseguir el perdón de los pecados. La Iglesia católica precisa que es para los enfermos, pero no para los moribundos.
El santo crisma es para los sacramentos del bautismo, confirmación y orden sacerdotal, así como la consagración de una iglesia o altar.
Por la tarde, a las 17:00 horas, el cardenal realizará el llamado lavatorio de pies a 12 seminaristas, recordando un acto similar que hizo Jesús con los apóstoles.
Asimismo, comienza el Triduo Pascual, con la memoria de la Última Cena, en la que Jesús instituyó el Memorial de su Pascua, cumpliendo así el rito pascual judío.
De acuerdo con la tradición, cada familia judía, reunida en torno a la mesa en la fiesta de Pascua, come el cordero asado, conmemorando la liberación de los israelitas de la esclavitud de Egipto; así, en el Cenáculo, Jesús se ofrece a sí mismo por la salvación de las personas.
El Jueves Santo concluye con la adoración eucarística, recordando la agonía del Señor en el huerto de Getsemaní.
Para el viernes se realizará a partir de las 10:00 horas la representación de la Pasión de Cristo a estilo Virreinal y a las 15:00 horas, Norberto Rivera encabezará la ceremonia de las siete palabras: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”; “Hoy estarás conmigo en el Paraíso; “He aquí a tu hijo: he aquí a tu Madre”; “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”; “Tengo sed”; “Todo está consumado”; y “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.
En la noche del Sábado Santo, los católicos celebran la solemne Vigilia Pascual, en la que se les anuncia la resurrección de Cristo, su victoria definitiva sobre la muerte.
AMN.MX/bhr
