
(….) sentados en el patio, en un banco estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengua entre los labios, los ojos estúpidos, y volvían la cabeza con la boca abierta.
La gallina degollada. Horacio Quiroga
Finalmente llego el momento de la decisión y la Segob, hizo lo que ya muchos suponíamos que ocurriría sobre el tema del debate presidencial; en un comunicado señala que será respetuosa de las decisiones del IFE y que respaldará las determinaciones que tomen las autoridades electorales actuando en estricto apego a la ley.
En el párrafo donde señala "La Secretaría de Gobernación estará atenta de la decisión que tomen los concesionarios de la radio y la televisión y reitera su plena disposición al diálogo y la construcción de acuerdos con todos los actores políticos".
Lo único que comparte es lo desdibujada, vacía, intrascendente, que se volvió la secretaria desde la llegada del panismo al poder; y lo refiero no en aras de añoranza, de la vieja Segob priísta; sino más bien por la perdida de posibilidad que el “gobierno del cambio” tuvo para construir una secretaria que operara la “gobernación”, que dialogará y consensará puntos que le favorecieran a México, pero lo más importante, que a través del cumplimiento de la ley se generaran mejores condiciones de vida para tod@s.
El argumento de la Segob de que “será respetuosa” es un posicionamiento claro; es el mensaje de: estamos cerrando, ya nos vamos, no nos interesa nada, espere al 02 de julio o hasta el próximo secretario de gobierno.
Por otro lado, un grupo de ciudadanos -7 mil 794 personas para ser exactos- encabezados por Epigmenio Ibarra, firmaron una carta para solicitarle a Poiré, cadena nacional para el debate del próximo domingo, la respuesta fue: No y ya la compartí.
Pero lo relevante de este ejercicio ciudadano es que un conjunto de mexicanos hayan tomado la libre determinación de ejercer su derecho de petición a la autoridad. Lo relevante es sin duda, que mientras no callemos y estemos consientes de nuestros derechos habrá esperanza de cambiar a este país.
Así, mientras unos mexicanos ejercen sus derechos, otros más reproducirán la escena del cuento de Quiroga; no verán el debate, preferirán ver el futbol y haciéndolo; quedándose impávidos, como los hijos del matrimonio Mazzini-Ferraz; degollaran la democracia, contribuirán al status quo no sólo del poder corrupto sino de la mass media, las televisoras que dotan, controlan y manipulan a los televidentes a través de sus contenidos.
Finalmente no degollemos la democracia, invitemos, veamos, difundamos el debate; contribuyamos a que las ideas – si las hay- se conozcan y confronten. Y si tiene tiempo, los invito a que lean la gallina degollada de Horacio Quiroga
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
