
Jano, no sin antitéticas lágrimas dixit: en campaña carisma mata talento…en gobierno, talento mata carisma
Vicente Fox y Jaime Rodríguez “El Bronco”, tienen varios paralelismos, el primero radica en que ambos lograron generar muchas expectativas en el electorado, en momentos en que lo existente ya no satisfacía los requerimientos de la ciudadanía.
Aunque el guanajuatense fue cobijado por Acción Nacional, en realidad gestó su meteórica carrera a partir de su particular estilo de comunicar: echado para adelante y ofreciendo soluciones radicales a los añejos problemas de México, en particular el combate a la impunidad.
Fox prometió acabar con “tepocatas y víboras prietas”, Rodríguez, por su parte, señaló que procedería legalmente contra el ex gobernador Rodrigo Medina por actos de corrupción.
El par de personajes, además, tienen aires campiranos y un lenguaje que rompe con la tradicional solemnidad de los políticos mexicanos. A los dos les da por explotar su imagen montados a caballo, son vaqueros pues…bueno, al menos se sienten.
Otro dato “curioso”, es que parte de la actividad empresarial de don Vicente, la desempeñó en la Coca-Cola, incluso fue gerente en Tampico, la tierra del subcomandante Marcos, tampoco olvidemos que los promotores de los “Amigos de Fox”, fueron José Luis González “el bigotón” y Lino Korrodi, también vinculados a la “chispa de la vida”.
En este sentido, versiones periodísticas serias, afirman que buena parte del financiamiento al “independiente” neolonés, provino de José Antonio González “el diablo”, accionista de Femsa, el mayor socio privado a nivel mundial de la compañía refresquera, además de ser propietario de las tiendas Oxxo.
Por si fuera poco, la primer gran crisis de gobierno que sufrió el “presichente”, fue la fuga de Joaquín Guzmán, la del regiomontano, el motín en el penal de Topo Chico, o sea, en materia de Seguridad Pública y de acuerdo a los expertos, por relajar las políticas en el sector, por decir lo menos y no adjudicarlo a la indolencia.
Como el Fox gobernador, a “El Bronco” le da por no permanecer mucho tiempo en su despacho, incluso, dedica considerable espacio para acudir a eventos por doquier, en los que habla de las bondades de los candidatos independientes. Cabe decir que es una especie de Gran Hermano de los que aspiran a lanzarse por la vía de recibir el apoyo ciudadano, al grado que realizó un video apoyándolos. Por lo pronto (le falló el olfato), ya se le rajó el primero: el “tiburón” Buganza, que buscaba la gubernatura de Veracruz.
Al igual que el esposo de la señora Martha, Rodríguez es lenguaraz, lo que ya lo puso en franca polémica con Andrés Manuel López Obrador, cuestión de semanas para que escuchemos el clásico: ¡Ya cállate chachalaca!, eso sí, no sabemos quién se lo dirá a quién.
En concreto: contrario a su estilo, el góber valentón, tardó nueve horas en dar la cara por los sucesos en Topo Chico y no se apersonó a consolar a los parientes de los muertos, gesto típico de un cacique como él. Como en su momento Fox, “El Bronco” pierde gas.
Pero ya entrados en confianza, diremos que cualquier parecido con Donald Trump será mera coincidencia…globalizada. ¿Los “peces gordos”?, bien, gracias.
Javier Roldán Dávila Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
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