¿Reformas “estructurales” o reformas radicales?

¿Reformas “estructurales” o reformas radicales?

 

El problema de las reformas “estructurales” es aplicarlas sobre un “castillo de naipes”

El eje rector de la propaganda política del presidente Peña Nieto, ha girado en torno al impulso de las reformas estructurales y con ello, como consecuencia, “Mover a México”.

A las reformas constitucionales surgidas de un acuerdo cupular llamado “Pacto por México” se les ha dado en llamarlas “estructurales” porque, desde la lógica del grupo en el poder, es un replanteamiento del modelo de desarrollo, o sea, un cambio “de fondo” de cómo se venían haciendo las cosas…claro, según ellos.

En este orden de ideas, es fundamental, para la resolución de un problema, tener una definición precisa del mismo. Así las cosas, Peña Nieto y sus asesores determinaron que los problemas del país están vinculados a sus anquilosadas estructuras, por lo que de ahí derivó la propuesta de los multicitados cambios “estructurales”.

Pero más que estructurales ¿no sería mejor hacer reformas radicales?

De acuerdo a la definición, radical tiene varias acepciones, veamos tres: Perteneciente o relativo a la raíz. Fundamental, esencial. Total, completo.

Ahora bien, para conectar nuestra idea, revisemos brevemente lo que corresponde a la reforma “estructural” educativa:

Además de los temas administrativos, a saber: que los docentes sean evaluados y se capaciten, que se les descuenten los días no trabajados y que de acumular incumplimientos en estos rubros sean cesados ¿alguien sabe de una propuesta pedagógica para mejorar la enseñanza de los educandos?

¿Han escuchado al señor Nuño hablar del tema de las matemáticas o las ciencias sociales cuando se refiere a la reforma educativa? Hasta el momento nadie sabe a ciencia cierta cuál es la propuesta para abatir el rezago de nuestro país con relación a los otros miembros de la OCDE, lo que nos lleva a concluir que no existe.

En el tema del “charrismo” sindical ¿acaso hay un sindicato “bueno y uno malo”? En este aspecto queremos ser precisos, nos referimos específicamente a los “dueños” de las secciones sindicales. Así las cosas, preguntamos ¿la única persona que cometió irregularidades en el SNTE es la profesora Elba Esther Gordillo? ¿Ella solita desvió las cantidades millonarias por las que ha sido encarcelada?, desde luego que no, por lo tanto no hay verdadera voluntad de abatir la corrupción en el gremio.

Por ello, afirmamos que la cacareada reforma educativa solo contempla aspectos laborales y no incluye, ni lejanamente, el tema fundamental: la educación y con ello la capacidad del Estado como promotor de ciudadanos libres con la suficiencia para discernir su futuro.

Por cierto, distribuir “tablets” no es sinónimo de educar, las computadoras no piensan, necesitan ser programadas y para ello, se requieren mujeres y hombres pensantes.

¿Ven por qué es necesario ser radical, ir a la raíz, a lo esencial, promover el cambio total?

En fin, cuestión de educación.

Javier Roldán Dávila Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Twitter: @javieroldan

Las ideas y opiniones aquí expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan el punto de vista o la línea editorial de Informaver y Arcadeleer. Respetamos y defendemos el derecho a la libre expresión.

Salud

Más Artículos