Que no se culpe a nadie de mi suerte

Que no se culpe a nadie de mi suerte

 

Tuxpan, Veracruz

Quizá memorioso como Funes, no tan oprobiado como Raskolnikov, eso sí, al igual que Florentino, cada día más amoroso.

Del seis, afirman que es el número perfecto por sus cualidades matemáticas, curioso, hoy cumples seis años de ausente estando aquí, quiero significar el hecho.

Voltear para verte, por excepción, no nos convierte en estatua de sal, nos recrea, porque quiero creer que conmemoro en compañía.

De la muerte, uno aprende. En las tertulias, sabemos mejor que otros lo que son las pruebas hematíes y el efecto de la cortisona, de las mitocondrias ¡venga!

De la soledad, nunca hemos comprendido el paradigma.

La Física explica hechos tales y ha promovido al género por el Cosmos, sin embargo, no expone, en sus momentos, el fenómeno de la mirada y la sonrisa.

La culpa, es un sentimiento expiativo, la tristeza, comprensible.

Aunque dicen que Dios inventó el whisky para que los irlandeses no conquistaran el mundo, no pudo evitar que el personaje de Stoker, nos enseñara que el amor trasciende la finitud del cuerpo.

Que te quede claro: no existe el olvido…sólo los secretos de la memoria.

Como en los buenos tiempos del Mochungo cantaremos: dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis….

Hasta siempre…¡felices seis!

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Salud

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