El incremento al transporte que a algunos les parecerá mínimo, sólo lo pueden entender a cabalidad los verdaderos usuarios de este medio. Con el afán de descentralizarse la ciudad ha ido creciendo desaforadamente. Algunos trayectos en autobús toman literalmente horas. Si tiene usted que arreglar uno o dos asuntos, la empresa le puede tomar toda la mañana y buena parte de la tarde.
Lo mismo los estudiantes que al menos dos veces al día tienen que tomar autobús. Eso sin contar las actividades extraescolares, o las visitas que por divertimento realizan. Comentan los estudiantes que de menos al día toman entre cuatro y cinco autobuses para realizar sus actividades, lo que significaría, en el caso de que pagaran los nueve pesos del costo completo, 45 pesos; eso es más de dos terceras partes de un salario mínimo. Pero por lo regular los estudiantes no ganan un salario mínimo. Lo que reciben, y eso sólo algunos, es una beca de Pronabes de 900 pesos mensuales que significan 30 pesos diarios, con eso no cubren ni el pasaje; para colmo dicha beca se las entregan cada que le viene en gana al gobierno.
Por el otro lado están los transportistas, quienes se quejan de las constantes alzas de precios a la gasolina y el diésel. Esa será siempre su excusa para subir el precio al transporte y para no dar mantenimiento a sus unidades. Pero el servicio de transporte urbano es más que el precio. Por ejemplo, en ciudades como Xalapa y Veracruz, de calles estrechas y avenidas mal trazadas, los autobuses urbanos se han convertido en un obstáculo para la buena circulación en la ciudad.
En este medio, durante mucho tiempo, hemos estado acusando a los choferes del servicio urbano por la manera arbitraria que tienen para conducir. Bajan pasaje sin buscar la parada de autobuses, en plena vía, en medio del tráfico. Muchos de ellos no dudan en lanzarte la unidad si estás buscando rebasarlos. Sus unidades son demasiado grandes y por lo mismo obstruyen los carriles de tránsito; si hay dos carriles, ellos suelen viajar en el medio de los dos carriles para evitar que los demás circulen con libertad. El ejemplo que pongo es el trayecto de la calle Pípila, pasando 16 de septiembre. Si un autobús urbano va delante de uno, ya te chingaste, porque hasta que llegues al centro de la ciudad, bajando por Insurgentes, no te librarás de él.
La ciudad, además del descuento merecido a personas de la tercera edad y a estudiantes, lo que requiere es un servicio urbano eficiente, una planeación vial congruente, realizada por personas que conozcan la ciudad palmo a palmo, no por ingenieros que viajan con chofer y sólo la conocen en planos. Con un reordenamiento vial eficiente los choferes no tendrían que gastar de más en combustible y los ciudadanos podrían ocupar mejor su tiempo.
Pero desde hace muchos años nadie se quiere meter con los transportistas del servicio urbano; ¿qué poder representan que pueden incluso poner en jaque al gobernador, quien un día dice que no va a haber alza a la tarifa en el transporte y al día siguiente se desdice? Por esta situación se han tenido que valer de pseudo estudiantes con cerebro de pulga, que se toman divertidos la foto con las autoridades, y al descubrirles su espuria militancia estudiantil, se ponen a amenazar a los periodistas que los pusieron en evidencia.
El servicio urbano y el reordenamiento vial en todas las ciudades importantes de nuestro estado requieren de un giro de tuerca, quizá una vuelta completa, pues con el crecimiento exponencial de las ciudades, dentro de poco sólo podremos llegar a nuestros lugares de trabajo como el secretario de Seguridad Pública, en helicóptero.
POSTDATA 1: EL PERIODISMO DE LUTO
Dos amigos periodistas fallecieron en la semana que pasó. Primero Mario Ugalde del periódico Marcha y ahora nuestro querido amigo Alfredo Valenzuela de la revista Fundamentos. Alfredo siempre fue un caballero, impecable en su trato, manejó la comunicación social de varias dependencias, incluyendo el ayuntamiento. Últimamente lo veía muy movido con la revista Fundamentos que se extendió a varios estados del país. Vaya nuestro más sentido pésame a su esposa, la licenciada Rafaela López Salas y a sus hijos, esperando que en el refugio de Dios encuentren la paz y el consuelo
POSTDATA 2 LOS AMIGOS DE GEORGINA
¿Ya se habrá dado cuenta la señora Georgina Domínguez (ya no es Gina porque se quedó sin cuates), que aquéllos con quien siempre desayunaba, aquéllos que le hacían la corte, aquéllos a quienes les brindara mejores convenios, son los que ahora la caricaturizan y dictan pestes de su persona? Con decir que uno de sus favoritos, de los más beneficiados, fue el que más aplaudió el “Réquiem por alguien ruin” que un servidor le dedicara a la antigua madame. Tal como en ese réquiem escribiéramos, la señora se ha de despertar todos los días pensando que alguna vez fue alguien, pero descubre después del sueño, que siempre fue nadie.
Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
