La red de prostitución descubierta en el PRI del Distrito Federal, pero sobre todo la manera abierta como estuvo operando durante tantos años, brindando jóvenes que se alquilaban para hacerle favores sexuales al líder Cuauhtémoc Gutiérrez, es un síntoma grave de la impunidad que se ha vuelto una pandemia en muchas de las oficinas de gubernamentales, o como en el caso del PRI DF, de entidades políticas.
Los del PRI DF, hasta un anuncio en el periódico El Universal publicaban, con el engañoso mensaje de que solicitaban edecanes para oficinas de gobierno. Las jóvenes que llegaban lo hacían pensando que iban a obtener un trabajo de oficina, para ganar un sueldo que les permitiría contribuir a la economía familiar. Pero se encontraban con que Cuauhtémoc Gutiérrez las requería para que le hicieran sexo oral varias veces al día; claro, el servicio podía incluir sexo vaginal. Las jóvenes por ese servicio podían ganar entre 11 mil y 14 mil pesos.
Para operar esa red se utilizaban locales que pertenecían al partido, incluso las reclutadas eran incluidas en la nómina financiera del PRI.
Lo que llama la atención es que a pesar de la indignación, todos coincidimos en que ese tipo de acciones suceden en muchas de las dependencias de gobierno. Se sabe de casos de jóvenes atractivas que consiguen el puesto porque se prestan a favores sexuales con el jefe. Esto no quiere decir que debamos estigmatizar a las mujeres guapas que son recepcionistas o que obtienen puestos de responsabilidad. Muchas de esas mujeres están ahí por su capacidad; su preparación las respalda y gracias a ello erigen una barrera que impide que los jefes se propasen con ellas.
Pero también hay casos en que la prostitución es voluntaria y muchas jóvenes o incluso varones, se acercan a los hombres de poder para lograr con ello un puesto relevante y con un magnífico sueldo.
Pero como al principio decíamos, todo esto sucede debido a la gran impunidad que impera en el estado. Existe lo que se llama la Ley de responsabilidad para servidores públicos que marca las pautas de cómo se deben conducir aquellos que tienen un cargo público. La ley es muy clara al señalar las obligaciones, pero también las sanciones a que se hacen merecedores aquellos que violen las leyes de este país.
Desafortunadamente la Ley de Responsabilidades para Servidores Públicos se ha con vertido en letra muerta.
Una muestra de ello fue el reciente cese de dos funcionarios en el estado de Veracruz que supuestamente malversaron fondos públicos. En todos los sectores del estado se esperaba que se aplicara la ley y se sancionaran los abusos; incluso, en caso de comprobarse los malos manejos financieros, o el robo de recursos, se debería solicitar a la procuraduría que tomara cartas en el asunto. Sin embargo no sucedió nada.
En algunos casos son los medios de comunicación los que descubren los hechos delictivos de los funcionarios, obligando con ello al cese del servidor público. Pero el caso no debería quedar ahí. La justicia implícita debería obligar al estado a que el funcionario se responsabilizara ante la ley por su mala actuación. Pero el estado arguye que son los ciudadanos los que deben hacer ese tipo de denuncias para que entonces ellos procedan. Sin embargo el estado olvida su obligación como administrador de justicia, de modo que cuando un acto ilícito se hace público el estado está obligado a investigar y a partir de esa investigación, disculpar o sancionar.
Al olvidarse el estado de su obligación en la impartición de justicia, haciendo de la justicia una simple arma política, entonces el funcionario entiende que estando bien con el estado es posible gozar de plena impunidad.
Entonces llega el periodista, quien investiga lo que el estado no, descubre y hace público. El periodista se queda hasta ahí, el periodista no puede sancionar, esa función sólo corresponde al estado, pero el estado se ha portado negligente; esa es una de las razones por las que la impunidad impera en este país.
Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
