Después de 14 años de no estar en la Cumbre Tajín encuentro que las cosas han cambiado considerablemente. La Cumbre se ha dividido en dos partes, en una está el parque temático donde se presentan los espectáculos dirigidos a los visitantes, al tiempo que de manera estratégica se han colocado los diferentes nichos en donde se muestran las diferentes expresiones de la cultura Totonaca. Ahí están las artesanías, la gastronomía, la indumentaria, las tradiciones y sobre todo, uno de los mayores atractivos que nos puede mostrar el pueblo Totonaca: su valentía.
Vestidos en su traje de color rojo y blanco, adornados con flores multicolor, los voladores fueron lo más bello del espectáculo en la Cumbre. Desde la danza ritual en la que se rinden a los cuatro puntos cardinales, con su música de viento y el sonido de su botines que semejan el trueno, deidad que se adora en el Tajín. Otros voladores también concurrieron al festejo. Algunos quisieron ser más vistosos, pero los de Papantla no vuelan con intenciones temerarias, vuelan porque saben que con su vuelo están rindiendo tributo a una cultura ancestral.
Desde que llegamos a Papantla nos sorprendimos por el vuelo de las aves; pájaros negros que como rasguños de sombra surcaban el cielo para reunirse en un vuelo circular que desciende, que busca la tierra de donde se originan. Ahí me pareció encontrar el primer antecedente de los voladores de Papantla; en esas aves oscuras que preludian la lluvia.
El primer día en la Cumbre Tajín estuvimos en la escuela de los voladores. Ahí niños de 8 años y hasta de 15, vestidos en su traje de voladores danzaban al sonido del tambor y de la música de viento. Son pequeños pero su valor es grande. No pensé que se fueran a subir al palo. Creí que sólo iban a danzar y a mostrarnos los bellos gestos de su tradición. Me sorprendí cuando los primeros empezaron a subir siguiendo al adulto que tocaba la flauta.
Guardamos silencio, los niños subían no sin dificultad, porque sus pequeños pies se afianzaban poco a las cuerdas que atadas al palo les servían de escalera y pasamano. No faltó quien cerrara los ojos, no faltó el ¡ah! de expectación cuando uno de ellos no atinó a la cuerda y resbaló su pie. De inmediato se repuso pero el momento nos hizo a pensar en dos cosas: el peligro al que los niños se enfrentaban y el valor que se necesitaba para subir al palo del que habrían de descolgarse.
Cuando los cuatro niños llegaron a la parte más alta, el adulto los ayudó a atarse la cuerda, después de eso subió a la punta para bailar y dedicar el gesto de valor al sol, a los cuatro puntos cardinales y al trueno. El más pequeño de los cuatro tenía sus botines al aire, le colgaban porque no alcanzaban a afianzarse a la base; pero nunca perdió la concentración. El baile ritual se nos hizo eterno. Después de ello sin que lo esperáramos se descolgaron, como las aves que habíamos visto horas atrás; se descolgaron en picada brindando un espectáculo hermoso, que combinaba la gracia y el valor de estos niños. El vuelo duró poco, pero el recuerdo siempre perdurará. Pequeños pájaros con alas de ilusión volaron en esa tarde de cielo nublado, en esa tarde de fiesta.
Cuando tocaron tierra el aplauso fue sonoro. Estaban a salvo. Todos queríamos ir a abrazarlos a rendir tributo a su valor, a su gracia, a la belleza de una tradición que se mantiene gracias al pueblo Totonaco.
POSTDATA 1: BECAS PARA LOS NIÑOS VOLADORES
Llegando a Xalapa me entero que estos niños, que son parte medular de Cumbre Tajín, no reciben ni un peso por su arrojo. Eso no lo puedo creer. Tanta ganancia que deja la cerveza que embrutece a otros jóvenes, ¿y ni un solo peso para estos valientes? No estaría mal que el gobierno les otorgara un apoyo, una beca de estudios para que no se les haga difícil continuar con esta tradición.
POSTDATA 2: LA SECRETARÍA DE GOBIERNO DESPACHA EN PLAZA LERDO
El secretario de Gobierno Érick Lagos sacó su oficina a la Plaza Lerdo para atender al líder de los 400 pueblos, quien se hizo acompañar de Reynaldo Escobar, su apoderado legal. ¿Qué mensaje nos están dando con esto? ¿Nos están diciendo que este grupo de choque es aliado del gobierno? Cabe mencionar que dos días antes de que los 400 pueblos tomaran el centro de la ciudad, César del Ángel desayunaba con excelente apetito en el hotel Hípico Inn de Poza Rica; ¿habrá acudió a Xalapa para que le pagaran la cuenta de su estadía en ese hotel de lujo?
Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
