Muy bien, ya entendí. No hay problema si aparecen los senos desnudos de una funcionaria pública en las redes sociales. Tampoco hay problemas si ella se exhibe en esas redes sociales como una adolescente, a quien le importa más la apariencia que la decencia. Ya entendí: “El que esté libre de pecado de arroje la primera piedra”. Lo que quiere decir es que nadie está calificado para sancionar al prójimo porque todos somos pecadores; y en esta época de cuaresma, a unos días de Semana Santa, pues tiene mucho sentido.
Pero no es tan simple. No estamos hablando de una persona común, estamos hablando de una persona a quien se encargará una responsabilidad importante relacionada con la educación en Veracruz. Si nos ponemos bíblicos, a Xochitl Tress se le otorgará un número determinado de talentos para que los haga producir. Por ello sí importa si se hacen públicos los senos desnudos de la funcionaria, así las fotos hayan sido del pasado; sí importa que la funcionaria se siga exhibiendo como si fuera una adolescente promiscua; pero importa más saber qué llevó a esta mujer a liarse con el esposo de quien considera asesinó a su marido. Olvídense de los senos, olvídense de las fotos en redes sociales, donde celebra su cuerpo y la futilidad de la vida.
¿Qué pasaría por la mente de la viuda que se mete con uno de los implicados en la muerte de su marido? Ya lo dijo mi querido amigo Arturo Reyes Isidoro, hasta parece un drama de Shakespeare; yo diría que parece más un capítulo de Investigation Discovery.
Últimamente el cuerpo femenino, y no estoy diciendo barbaridades ni considerando que la mujer sea un simple objeto, ha sido un activo a favor de obtener un puesto en el servicio público. En varios sexenios ha ocurrido, sobre todo en el sexenio pasado, con Fidel Herrera a la cabeza del gobierno de Veracruz. Muchas mujeres se dieron cuenta de ello y empezaron a cultivar su cuerpo antes que su mente. De modo que para muchos funcionarios públicos el currículum vitae se convirtió en un mero formalismo si la solicitante tenía otros atributos. Ellas reconocieron ese poder que alteraba la libido de los funcionarios públicos y por ello hasta se aglutinaron en “clubs”. Así fue que surgieron las famosas “Reinis” o las celebradas “Barbies”.
Ellas, las “Reinis” abrieron el camino para que las féminas fueran tomadas más en cuenta para los cargos públicos. Nadie les reprocha eso. La misma ley se está adaptando a los tiempos modernos y ya los partidos políticos están obligados a incluir en un porcentaje importante a las mujeres en puestos de elección popular. Aplaudo eso, pero más que el género, debía haber sido la capacidad de cada aspirante lo que pesara en una elección. El problema con las “Reinis” es que nunca entendieron que un cargo público requería cierta preparación. Sí, es cierto, se pusieron a hacer maestrías y entraron en diplomados de capacitación, pero lo que natura no da, Salamanca no presta. De modo que advirtieron que su mejor atributo era el físico y a ello le apostaron. ¡No digan que no! Hasta los cafés y las reuniones entre amigos llegan las presunciones de la fémina que señala que tiene las puertas abiertas de Palacio o de alguna secretaría, porque es “íntima amiga” del funcionario fulano de tal.
Sí, las “Reinis” abrieron brecha, pero otras les están ganando el mandado. Sin tener que formar parte de esos grupos Anilú Ingram llegó hasta la presidencia del Congreso del Estado; no me vengan con el cuento de que llegó por su capacidad política o por su inteligencia prodigiosa. Ahora, como para que las “Reinis” se “enchilen”, Xochitl Tress, ex panista, ex candidata, ex viuda llega a un puesto de relevancia en la Secretaría de Educación.
Xochitl Tress jura que se pondrá a trabajar para entregar buenas cuentas al gobernador. Pero ¿qué experiencia tiene la señora en lo referente a espacios educativos? ¿Tiene estudios de arquitectura, ingeniería o alguna carrera referente al área que le toca administrar? ¿Acaso se trata de lograr algo por ensayo y error? ¿No había nadie mejor para el cargo? ¿Tienen respuesta para ello los que la defienden? No. Entonces no me acusen si como buen pecador arrojo la primera piedra.
POSTDATA 1: MITO DEL TRUENO VIEJO, COMO UN SIMPLE GRAFITI
El primer día en la Cumbre Tajín me doy cuenta que todo ha cambiado. Tenía años que no iba a ese evento, pero esta vez, al cumplirse 60 años del rescate del mito del Trueno Viejo quise ir para recordar a mi amigo Roberto Williams con quien asistí en el 2000 a la primera cumbre. Para mis pulgas llegué y los policías de Bermúdez Zurita estaban obstruyendo la visión del mural de Teodoro Cano y las palabras de Williams; pusieron sus patrullas enfrente, como si lo grabado en ese muro fuera un simple grafiti y tuviera que ser ocultado.
POSTDATA 2: NO SOMOS LOS DE LA TELE
En la comida acompañé a Elsa de León y a Sergio González Levet. Una joven periodista estaba en la mesa con otro joven. Nos saludó amable, por supuesto no sabía quiénes somos. Pero nos mostró una foto que se tomara con “alguien famoso”, pero no sabía quién era. Nos la mostró. Se tomó una foto con Ricardo Rocha, el maestro de Adela Micha, de Julieta Lujambio y de muchos otros periodistas. Comimos a gusto escuchando a la joven que nos mencionaba que por ahí andaba Facundo y otros artistas de la tele.
POSTDATA 3: CUMBRE TAJÍN FESTEJO AL CAOS Y A LOS CONTRASTES
En el trayecto a la zona arqueológica nos dimos cuenta de que la cumbre también es un festejo al caos y a los contrastes. Se podía ver a los danzantes indígenas en el camino, los puestos de tacos y de cerveza, de incienso y piedras jade; se podía ver al gringo despistado y al chilango buena onda; se podía ver a la juventud dark, con sus tatuajes y su vestimenta negra, raída, sin más estilo que el color. Se podía ver al encantador de serpientes y al doble de Gene Simmons, se podía ver al militar y a los dueños de los bares unos con sus rifles expuestos y otros con los rifles escondidos. El caos y el contraste que significa ese caos y nosotros montados en una cerveza de a litro, como combustible para seguir avanzando en ese ambiente que me recordó los cuentos de García Márquez; nada nos más falto encontrar la carpa de la bella Eréndira.
Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
