Miguel Valera un “ve, corre y dile”

Miguel Valera un “ve, corre y dile”

 

Arriesgando a que la encargada de la Comunicación Social, la señora Domínguez Colío, ordene a sus esbirros hagan bullying periodístico a este crítico, encuentro necesario hablar de los métodos de presión que la señora ha estado usando para colocar a sus incondicionales en puestos, no sólo de valor político, sino de relevancia estratégica.

Fue esa la razón (la importancia estratégica) por la que “madame” colocó a Vicky Hernández en la oficina de Prensa del Congreso del Estado. Ese mismo día que la nombraron me encontré a la que fuera encargada de Prensa de Elizabeth Morales en los bajos de Palacio de Gobierno. Yo sabía que uno de los fuertes candidatos a ocupar el cargo de Comunicación Social en el Congreso era Manuel Márquez. Pero alguien me dijo que Gina Domínguez estaba haciendo todo lo posible por colocar a la oriunda de Córdoba, quien tiene los méritos suficientes para el puesto, pero carga con la sombra de la primera “madame” de Veracruz. Vicky me dijo que no iba para el Congreso, yo creo que en ese momento me dijo la verdad, pero unas horas después recibió su nombramiento.

De alguna manera la influencia de Gina Domínguez ha sido relevante para las condiciones políticas en que se encuentra el estado. El gobernador la escucha, él sabrá por qué. Y es que gracias a ella se ha equivocado y ha sido exhibido en los medios nacionales e internacionales, que son los únicos que le interesan a Duarte. Pero a pesar de los yerros y de los clamores que insisten en su salida, la señora Gina se ha mantenido en el puesto y no sólo eso, sino que su influencia en el gobierno es preponderante. Sólo una frase de ella lo consigue todo: “Son órdenes del gobernador”. Semejante a la frase de Alejandro Mariano, quien conseguía presupuestos extras gracias a este dicho: “Es un evento de la señora Karime”.

Pero que una frase como esa, dicha por cualquier funcionario, sea suficiente para que los otros poderes, independientes y autónomos, doblen las manitas y obedezcan, sólo puede ser síntoma de debilidad. Si Javier Duarte deja que con esa frase se gobierne a los demás, no demuestra autoridad, antes bien, quien ocupa la frase lo gobierna a él.

Ahí está el caso de Miguel Valera y su inminente llegada a las oficinas de Prensa del ayuntamiento de Xalapa. El señor no es del equipo de Américo Zúñiga, el señor es un incondicional de Gina Domínguez. Será muy profesional (ya saldrán en su defensa los esbirros), pero ha comido en los últimos años de la mano de ella; dígame usted, ¿a quién va a rendir cuentas una vez que tenga el puesto en el ayuntamiento?

Pero no sólo es eso. Se sabe que Gina Domínguez encabeza a un grupo de funcionarios a quien se conoce por el nombre de los “Ginos”. Entre los más destacados miembros están Arturo Bermúdez Zurita (aunque después del robo a la casa de “madame” ya no se sabe), Juan Antonio Nemi, Iván López (el “burro”, encargado de la Contraloría hasta hace unos meses), Noemí Lagunes y Gabriel Deantes entre otros. Este grupo no sólo se ha hecho de buenas posiciones políticas, sino que además se está empezando a saber de la ostentosa riqueza que han ido acumulando algunos de sus miembros. Este grupo se hizo necesario porque otros grupos ya se han aglutinado, teniendo en mira la sucesión de 2016. Los “Ginos” aspiran colocar uno o dos nombres entre los precandidatos a la gubernatura. Saben que Javier Duarte tiene su grupo, saben que Héctor Yunes también, que el mismo Pepe Yunes ya trabaja para ello y hasta Fidel Herrera “el muerto vivo”, tiene su propio grupo insertado en las cercanías de quien gobierna.

Pero Américo no es del grupo de los “Ginos”. Hasta donde se entiende el proyecto de Américo Zúñiga es cumplir estos 4 años en el ayuntamiento. Pero “madame” Gina no lo cree, ella piensa que Américo habrá de apuntalar a algún candidato a la gubernatura y por eso, Miguel Valera, en Prensa del ayuntamiento, sería un “oreja” súper efectivo, un “ve, corre y dile” indispensable.

Lo dicho, Miguel Valera no es del equipo de Américo Zúñiga. En todo caso el alcalde ya le hubiera dado su nombramiento desde el principio de su administración. Américo ha estado resistiendo la presión. Desesperada ante esa resistencia, “madame” Gina ha pagado a los periodistas que están a sus órdenes, para que hablen de la inminencia de Valera en el ayuntamiento xalapeño. La resistencia no cedió y por eso la misma Gina Domínguez Colío ha salido a declarar que ha puesto a Miguel Valera con sus maletas fuera de Comunicación Social de Gobierno del Estado, ha colocado al “trasparente” Faibre en su lugar y hasta ha declarado que Valera tiene proyectos personales. Todo esto es presión de ella misma como para decirle a Américo: “Ya lo saqué de aquí, ni modo que me lo regreses”.

Todos dicen que Américo habrá de ceder. Si lo hace no le quedará de otra que utilizar la misma estrategia de los diputados en el Congreso, donde Vicky Hernández es la jefa de Prensa, pero los que deciden sobre el tema son otros.

Postdata 1: Cinco años de “Libertad bajo palabra” en la Quinta de las Rosas

En este 2014 el taller de literatura “Libertad bajo palabra” de la Quinta de las Rosas cumplirá cinco años. Cinco años desde ese día en que mi querida Carmelita Arenas me pidió que iniciara este proyecto. Cinco años de apoyo completo e incondicional por parte de las diferentes autoridades del DIF estatal: Zita Pazzi, Toño Nemi y Astrid Elías Mansur. Hemos contado además con el apoyo del Instituto Veracruzano de la Cultura, pero sobre todo con el apoyo de mis amigos que siempre, y lo digo categóricamente, siempre han acudido a mi llamado. Cinco años de convivir con los adultos mayores, gente valiosa que sigue aportando mucho a sus semejantes; ya puedo presumir que si no soy más sabio, al menos soy menos necio. Gracias también por todo el apoyo que los amigos de los medios me han brindado. Esperamos cumplir al menos otros cinco años.

Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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