“En el hombre existe
mala levadura”
“Los motivos del lobo” Rubén Darío
La noticia inmediata al regreso de las vacaciones del gobernador Javier Duarte, fue sobre los movimientos que se piensan llevar a cabo en su gabinete, sobre todo en su staff de colaboradores cercanos. Días antes se empezó a rumorar sobre esos cambios hasta que el gobernador mismo lo confirmara en una comida con periodistas en la que estuvieron presentes los protagonistas de estos cambios.
El gobernador anticipó que Erick Lagos iría a la Secretaría de Gobierno; Marlon Ramírez, subsecretario. Fernando Charleston dejaría el Congreso federal para abordar la Secretaría de Finanzas y Alberto Silva Ramos, ya ex alcalde de Tuxpan, aterrizaría en la Secretaría de Desarrollo Social.
Según nota puntual del periodista Arturo Reyes Isidoro, quien sí fue invitado al convite, el gobernador explica que los cambios entre amigos se dan “por nuestra afinidad política e ideológica. Porque son afines a nuestro proyecto. Más que con mis amigos, vamos a gobernar la segunda parte de mi gobierno con quienes nos une un proyecto político, profesional”.
Que nadie se adelante y tire la primera piedra señalando que un gobernador no debe gobernar junto con sus amigos. ¿Acaso sería más cómodo hacerlo con sus enemigos? El verdadero dilema radica en si esos amigos del gobernador son los funcionarios ideales para la labor que habrán de desempeñar, es decir, ¿son los funcionarios más aptos, con las cualidades suficientes para no errar, para sacar adelante un proyecto de Estado? A mí me parece que no. Y es que los sujetos ideales difícilmente se encuentran, son como la “amada” del romanticismo, inalcanzables.
Sin embargo al gobernador quizá no le interese poner a los sujetos ideales para cada puesto, antes bien le interesa poner a los sujetos idóneos, es decir a los más adecuados, a los más convenientes para alcanzar un fin. ¿Y cuál es ese fin?
Los motivos del gobernador, uno supone, están en buscar el bienestar y la estabilidad de los ciudadanos del territorio que le corresponde gobernar, es decir Veracruz. Todos sus esfuerzos deben estar aplicados a este fin: Brindar las condiciones favorables para que los veracruzanos puedan crecer en su desarrollo y vivir en un ambiente de paz y seguridad. De ser ese el motivo del gobernador entonces estamos fritos, porque los funcionarios que pronto habrán de abordar sus nuevas responsabilidades han demostrado que su interés es de grupo, no de Estado, es decir, no serían los ideales para este fin.
Pero si los motivos del gobernador son otros, es decir, si existe una idea anticipada, un plan trazado, una finalidad personal, entonces los sujetos llamados a ocupar dichos cargos son los idóneos. Javier Duarte está regresando a sus inicios, cuando formaba parte del staff del entonces senador Fidel Herrera Beltrán. Entonces compartía oficina con los sujetos de los que ahora se rodea. Erick Lagos, Alberto Silva, Jorge Carvallo, incluso Salvador Manzur.
Ellos, hay que decirlo, junto con Fidel Herrera, representan la Fidelidad, esa doctrina infame que tomó al estado por asalto y dejó en franca bancarrota las finanzas del estado, de las condiciones de seguridad y pobreza ya ni hablemos.
Si los motivos del gobernador son prolongar un proyecto político que iniciara con la llegada de Fidel Herrera a Veracruz, está reuniendo al equipo idóneo. El estado puede seguir esperando.
A pocos cabe duda que el principal objetivo de este grupo será exaltar la figura de Alberto Silva para que los veracruzanos lo contemplen como el próximo mesías, el sujeto ideal para que la “bonanza” que actualmente vivimos se prolongue por más tiempo.
Al parecer nadie le ha dicho al gobernador que el PRI llegó nuevamente a la presidencia y que, como es tradición en los gobiernos del PRI, es en el Centro en donde se tomarán las decisiones importantes para el estado. Pero ya lo dice el dicho, “no hay peor lucha que la que no se hace”.
CÍRCULO ROJO: ¿SERÁ QUE YUNES LINARES ME LEYÓ?
Resulta que Miguel Ángel Yunes Linares retoma la denuncia de este columnista sobre la decisión arbitraria e inconstitucional de mantener como “reservada” la información sobre “Programas y actividades gubernamentales” del estado de Veracruz. Resulta que por la vía legal, Yunes Linares exige esa información, apelando “al principio de ‘máxima publicidad’, mismo que se encuentra establecido en la Carta Magna y en la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado”. Sólo falta que empiecen a decir que soy “yunista”.
POSTDATA 1: SIN REPRESALIAS
Son varios los amigos que con sincera preocupación me preguntan si después del artículo “Javier Duarte, por encima de la Constitución”, que publicara en varios medios, he sufrido de alguna represalia o he recibido alguna llamada de reclamo. No, no he sufrido represalias ni he recibido llamadas, ni espero recibirlas. Primero porque el gobernador Duarte me ha demostrado, con el tiempo, que es respetuoso de la libertad de expresión que ejerzo; cosa que infinitamente le agradezco.
POSTDATA 2: SALE LIBRE “EL SILVA”; ÉL NO FUE EL ASESINO DE REGINA MARTÍNEZ
Duro golpe para la Procuraduría de Veracruz. La séptima sala penal del Tribunal Superior de Justicia del Estado revocó la sentencia que se había dictado en contra de Jorge Antonio Hernández, alias “El Silva”. Aparte de señalar que la confesión de culpabilidad que le sacaron, se la sacaron mediante tortura, los magistrados llegaron a la conclusión de que el acusado ni siquiera había estado en el lugar de los hechos.
Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
