¡Tomen su «Candigato Morris»!

¡Tomen su «Candigato Morris»!

 

Encontré este mensaje en Facebook: “Si votaste por el gato Morris y piensas que con eso mostraste tu hartazgo... detente un momento y mira quién ganó en las elecciones...

Sí, ahorita se están riendo de ti y de la ocurrencia de votar por un gato...; #‎endejo‬...”

No podría tener más razón el mensaje. Acaso pudiéramos creer que el surgimiento del «Candigato Morris» fuese espontáneo, acaso pudiéramos creer que fue bien planeado; como quiera que sea, muchos, en su mayoría jóvenes de entre 20 y 30 años, se creyeron eso de que votando por semejante felino con ello mostrarían su hartazgo por la clase política de este país.

¿Hartazgo? ¿A qué se refieren? Eso lo está diciendo una generación que todavía no conoce al verdadero PRI, que la mayor parte de su vida adulta sólo han conocido a los dos gobiernos panistas; cierto, gobiernos insulso y criminales, pero nada que ver con los gobiernos priistas.

Quienes podríamos tener argumentos para hablar de hartazgo somos nosotros, los que padecimos los gobiernos autoritarios de Echeverría, López Portillo, De la Madrid, Salinas y Zedillo. Los gobiernos del Halconazo, de la devaluación de la moneda, del nacimiento de los imbéciles tecnócratas, del Fobaproa. Nosotros, los que nacimos a finales de los sesentas bien podemos decir que estamos hartos de esos gobiernos priistas, del presidencialismo y la justicia sesgada, de las matanzas impunes, como la de Acteal y la de Aguas Blancas.

Nosotros podemos hablar de hartazgo y aun así salimos a votar. Primero analizamos las propuestas de los candidatos y sus perfiles, no nos dejamos llevar por esa propaganda falsa, antes bien seguimos sus candidaturas. Al final nos decidimos por dos de ellos, uno para alcalde y otro para diputado y votamos por ellos, por personas, con defectos quizá, pero personas de carne y hueso; no quisimos votar por utopías, ni por personajes de caricatura que sólo representan la estulticia de esta generación que sigue atada a los atavismos de siempre: vicios televisivos de sus padres, sometimientos coloniales, temor a perder lo perdido, ansiedad de ganar lo inalcanzable, filias, fobias, taras…

Ahora bien, tampoco salgan con eso de que no había candidato por quien votar. Por primera ocasión, al menos en la ciudad de Xalapa, que fue donde surgió el movimiento del «Candigato Morris», se presentaron tres candidatos dignos de ser tomados en cuenta. Dulce María Dauzón que fue calificada hasta por sus oponentes como una persona honrada y trabajadora; Abel Cuevas Melo, quien demostró en su pasó como legislador federal ser un buen administrador, un hombre con la capacidad suficiente para gobernar este municipio y Américo Zúñiga, un joven funcionario público que realizó una campaña intensa, que tiene todo el ímpetu y el deseo de sacar adelante un proyecto de gobierno municipal. ¡No me vengan con que ninguno era digno de su voto! ¡No me repitan eso del hartazgo!

Pues bien, votaron por su «Candigato Morris», ahora vean las consecuencias. No había que ser muy listo para entender que los que votaron por el gato restaron un voto a las candidaturas de oposición; no había que ser un Einstein para darse cuenta que el PRI sigue manteniendo su voto duro, el voto que lo habría de llevar al triunfo. Como dice el mensaje al inicio, no imaginan cómo se están riendo de ustedes, los ilusos, los anarquistas de las redes sociales, capaces de compartir un mensaje, una foto, un estado; pero incapaces de exigir en las calles sus derechos.

¿ «Candigato Morris», el candidato del hartazgo? Yo creo que Morris resultó ser el candidato de la estulticia, de la apatía, de las revoluciones de papel, de las protestas en bytes, en megas, del descontento cibernético, descontento de sofá, digno de esta generación de hueva.

Por ello, dedicado a esos que votaron por su gato Morris les repito la frase del principio: “Si votaste por el gato Morris y piensas que con eso mostraste tu hartazgo... detente un momento y mira quién ganó en las elecciones... Sí, ahorita se están riendo de ti y de la ocurrencia de votar por un gato...; #‎endejo‬...”

CÍRCULO ROJO: SI GANARON FUE POR LOS ELECTORES… NO LO OLVIDEN

Después de las elecciones sólo resta esperar que quienes resultaron vencedores entiendan que su palabra está en juego. Son muchas las promesas que hicieron, algunos votantes se dejaron llevar por esas promesas y mal harían de no cumplirlas. Recuerden además, que quien les otorgó el voto fueron los ciudadanos de su municipio, de su distrito; el gobernador, en esta ocasión, sólo fue un elector más, y de Córdoba.

POSTDATA 1: UN CONGRESO LOCAL QUE NO PINTA BIEN


Siempre hemos creído que los Congresos locales sirven para un carajo. La oposición en esos Congresos siempre ha tenido su precio. Los diputados locales, al menos en los últimos sexenios sólo han servido para validar el latrocinio que cada gobernador propone. Esta vez, que el partido del gobierno tiene mayoría, pinta para ser una de las peores legislaturas en la historia de Veracruz; y vaya que hemos tenido malas.

POSTDATA 2: EL “CONDADO DE EMILY”


Al final el municipio de Emiliano Zapata ya no corre peligro de convertirse en el “Condado de Emily”. Los electores de este municipio decidieron que una mujer que no pertenecía a ellos, que ni siquiera xalapeña es (ya nos enteramos que nació en Tres Valles), que de indios nunca los bajó, no podía administrar su municipio. Los que también lo sienten son los amigos y amigas de Shariffe Osman, quienes ya habían adquirido hectáreas de terreno para inventar sus fraccionamientos. Claro, ahora tendrán que negociar con el elegido; será cosa de que le lleguen al precio.

Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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