“Fue en un cabaret donde te encontré bailando”.
Luces de Nueva York
Cuando el rector de la UV, Raúl Arias Lovillo, habla de “textoservidores”, por supuesto que sabe de lo que habla. ¿Acaso no “fue en un cabaret donde te encontré bailando”, despojándote de la ropa en el escenario de la obra Aventurera? ¿Acaso no se hizo tan aficionado del tubo que se buscó una novia a modo?
Arias Lovillo, después de más de dos periodos de cuatro años como rector de nuestra Máxima Casa de Estudios, sufre de una terrible megalomanía que lo hace declarar disparates. Para él, hablar mal del rector, es hablar mal de la universidad. Porque el rector, según su modelo administrativo, es la universidad. Y es esta visión tan torcida, el principio de su fracaso. Arias Lovillo se ha olvidado de la universidad y se ha preocupado por el bienestar del rector; porque si la universidad es el rector, en su mente argumenta que él está preocupado por la universidad. Por ello no importa que el reparto de los presupuestos para los diferentes planteles de la UV sea absurdo e inequitativo; mientras el rector reciba su buena tajada, el resto de la UV puede seguir naufragando.
Porque, ¿cómo se explica usted que un rector, con un sueldo de 60 mil pesos mensuales, pueda tener casa en Miami o departamentos en Barcelona? ¿Cómo se explica usted que un servidor público tan preocupado por su universidad pueda tener una colección de autos de gran valor? ¿Se puede con 60 mil pesos mensuales? Claro, el rector quiere hacernos creer que él gana ese sueldo, cuando un solo jugador del equipo de basquetbol Los Halcones UV puede ganar más de 300 mil pesos en un mes.
En contraste, un trabajador administrativo o técnico apenas gana 3 mil 779 pesos mensuales, en la zona que la misma UV denomina “Barata”.
Pero Arias Lovillo tiene razones para preocuparse de aquellos, que en sus notas periodísticas, relatan la condición en que se encuentra la Universidad Veracruzana, porque en unos cuantos meses él dejará de ser rector y le preocupa quién habrá de ocupar su cargo. Por supuesto, a él le conviene, que sea alguien que no le vaya a pisar la cola. El rector dice que no piensa meter las manos en la próxima designación de su sucesor, pero con este tipo de declaraciones, donde evidencia su enferma megalomanía, se entiende que quien no esté de acuerdo con él, no está de acuerdo con la UV.
Para empezar, la comunidad universitaria no tendrá vela en este entierro, porque será la Junta de Gobierno la encargada de elegir al sucesor. Claro lo que más convendría a Arias Lovillo sería poner como sucesor a su antecesor, Víctor Arredondo, así entre ellos se pueden seguir sobando las colas.
Yo soy egresado de la Universidad Veracruzana. Cursé estudios en la Facultad de Letras. Tuve maestros magníficos que llegaban a dar su clase con un entusiasmo que contagiaba. Mario Muñoz, Alberto Espejo, Mercedes Lozano, Nidia Vicent, Lupita Flores, Donají Cuellar, José Luis Martínez, Manuel Sol, Efrén Ortiz entre otros, hicieron de mi estadía en la universidad un verdadero oasis.
Porque tuve estos maestros, con una gran vocación por la enseñanza, puedo decir que Raúl Arias Lovillo se equivoca. Él no es la universidad; ni siquiera es un activo para la universidad. Antes bien, con su actitud monárquica, se ha convertido en un pasivo, en un lastre, en un simple rector cabaretero.
Sólo una vez lo vi en Humanidades, no quiere decir que haya sido la única vez que fue. En esa ocasión todavía era secretario académico. Después Humanidades supo muy poco de él; tan poco que las instalaciones y el acervo bibliotecario fueron abandonados. El apoyo a personal docente y administrativo también fue siempre escaso. Ya ni se diga el interés por los alumnos. Los ocho semestres que cursé siempre tuve Nota Laudatoria. Pues cada seis meses la Facultad de Letras nos entregaba 600 pesos de beca por promedio; y eso salía de la misma Facultad de Letras, porque de parte de la rectoría no obtuvimos nada. La famosas becas Pronabes no las otorga la UV, las otorga el gobierno federal y sólo a estudiantes de escasos recursos. Nunca se premió, al menos durante mi estadía, la excelencia académica, el rendimiento escolar. Obtuve, gracias a mi promedio, titulación automática, pero no gracias al rector, porque él no es la universidad. Fue gracias a todos esos maestros que nutrieron mi persona y consiguieron hacer de mí un universitario orgulloso de serlo.
Pero el rector dice que este universitario, egresado de la Universidad Veracruzana con promedio de 9.6, es un “textoservidor” nada más porque habló mal de su persona. Me recuerda a un aprendiz de escritor que un día me reclamó por hablar mal de él. Me quedé sorprendido, porque yo sólo dije lo que sabía de él, sólo lo describí sin afanes de lastimarlo; pero en su devaluada precepción el pobre poeta pensaba que todos los calificativos utilizados tenían como propósito hacerle daño.
Ahora bien, Arias Lovillo sabe que por lo regular a los “textoservidores” se les paga para que hablen bien del cliente. Por ello poco a poco irán apareciendo en el firmamento periodístico aquellos apologistas que soltarán loas sobre la obra de este gran constructor de almas, Raúl Arias Lovillo.
Claro, siempre habrá los improvisados, los que le bajan la bragueta a un funcionario público sin que éste se los pida, los que pueden hacerlo gratuitamente, los que hablan en la ignorancia de los hechos, los que viven el ardor del triunfo ajeno y se revuelcan en su propia miasma, el espeso líquido de su mediocridad.
CÍRCULO ROJO: ABEL CUEVAS MELO POR EL VOTO DE LOS PANISTAS
Abel Cuevas sabe que “camarón que se duerme se lo lleva la corriente”. Es por eso que su campaña ha cobrado nuevos vuelos. Ya se puede ver por varias calles de la ciudad a jóvenes, con la camiseta azul bien puesta, promocionando, entre los panistas, el voto por el ex delegado de la SEDESOL. En sus recorridos el precandidato del PAN ha dicho: “Aquí (en Xalapa), primero se pavimentan las calles y poco tiempo después se rompe el pavimento nuevo para introducir drenaje o agua potable y nuevamente se pavimenta y eso tiene un costo; costo que actualmente pagamos los ciudadanos”.
POSTDATA 1: DAVID VELASCO CHEDRAHUI, CANDIDATO “JUANITO”
Da pena enterarse de la poca vocación política que tiene David Velasco Chedraui. Pues ha trascendido que él sólo se metió a la campaña para buscar la diputación por Xalapa rural y que una vez que la obtenga (si es que la obtiene) la cederá a Corintia Cruz Oregón, la niña consentida del duartismo. Todo un “Juanito” nos resultó el ex alcalde. Al menos en algo se parece al de Iztapalapa, en el IQ, cociente de inteligencia; creo andan igual.
POSTDATA 2: VUELVEN LOS CICLOS DE CINE EN LA QUINTA DE LAS ROSAS
Una vez que el clima ha vuelto a ser favorecedor, el taller de literatura “Libertad bajo palabra” iniciará sus ciclos de cine. La próxima semana en miércoles iniciaremos con un ciclo del director alemán Mike Nichols. El ciclo de 4 películas incluirá El graduado, Secretaria ejecutiva (Working girl), Amar la vida y Cegados por el deseo (Closer). Para más información pueden escribir al correo electrónico que anotamos al final de esta columna.
Armando Ortiz
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