Que nadie se mueva. Si bien la caída de Elba Esther Gordillo no estaba entre las predicciones de los mayas, tampoco suena admirable si, haciendo memoria, recordamos las formas como el PRI-Gobierno de los años 70’s, 80’s y 90’s arreglaba sus asuntos.
Bastaba una llamada telefónica del presidente para que cayeran alcaldes, secretarios de gabinete y hasta gobernadores. El poder residía concentrado en Los Pinos y los caprichos de un presidente podían convertir a un hampón en jefe de la policía (Durazo Moreno) o a un potosino hacerlo pasar por veracruzano y ponerlo a gobernar Veracruz (Patricio Chirinos).
Es por ello que además de lanzar albricias por la caída de Elba Esther, también deberíamos ponernos a reflexionar en lo conveniente de que el poder vuelva a quedar concentrado en manos de un solo sujeto o de unos cuantos. Fueron muchos los excesos que el PRI-Gobierno tuvo en los momentos de su momentánea decadencia. Hubo además muchos encubrimientos, asesinatos de estado, periodistas desaparecidos; además de decisiones lesivas en un congreso que se sometía a las órdenes del poder Ejecutivo; el oprobio por el aumento del IVA del 10 al 14% se resume en la famosa roqueseñal, signo de un gobierno que nos tenía así, agarrado por las caderas.
La caída de Elba Esther confirma además que en política los amigos no existen. Los intereses son superiores a la amistad y, en otros casos, el mismo temor de correr con la misma suerte del caído disuade a los que antaño pregonaban una amistad con la “maestra”. Sólo hay que recordar el festejo que el gobernador Duarte brindaba en sus discursos cuando llegaba la hija de Elba Esther Gordillo, la ahora senadora Mónica Arriola, quien era comisionada para llevar un mensaje a la “amiga de los veracruzanos”, su madre Elba Esther Gordillo. Caída Elba Esther, Duarte se sometió —como todos los gobernadores— a las decisiones de Los Pinos, respaldando al presidente Peña Nieto, olvidándose por completo de la “amiga de los veracruzanos”.
Por eso que a nadie extrañe que si uno de estos gobernadores sumisos cayera por inepto, ladrón o simplemente por capricho de la Presidencia, todos le darían la espalda, olvidando las salutaciones y los afectos que se mostrasen en las muchas reuniones donde se encontraban.
Ahora surge el clamor por parte de la sociedad. Sabemos que la caída de Elba Esther no fue por la malversación de fondos o delincuencia organizada, sabemos que ella cayó por no estar en acuerdo con la famosa Reforma Educativa, por oponerse a las decisiones del centro. En otras circunstancias la mujer sería una mártir, pero Peña Nieto sabía que nadie de la sociedad, ni de los medios de comunicación, iba a meter las manos por la mujer “más odiada de México”.
Por eso el clamor ahora exige que otros líderes sindicales y ex gobernadores tan corruptos como ella también caigan. Si la voluntad de Peña Nieto es hacer que la ley se cumpla y que la justicia impere en este país, es necesario que Romero Deschamps, Víctor Flores, Fidel Herrera, Humberto Moreira, Mario Marín, Ulises Ruiz, Tomás Yarrington y Andrés Granier, entre otros, corran la misma suerte que la “maestra”.
Otra de las cosas que nos deja entender este suceso es la forma en que el gobierno piensa utilizar a su televisora favorita. Elba Esther Gordillo no imaginó que la entrevista con Adela Micha habría de ser una antesala de su infierno. La “maestra” se prestó a ese juego de desgaste, de ataques bien planeados, escritos en un guion que por supuesto no escribieron los empleados de Emilio Azcárraga. El propósito era demostrar que la mujer más mala de México era de carne y hueso y no sólo una figura que circulaba en las redes sociales.
Reza el proverbio bíblico que el «sagaz ha visto la calamidad y procede a ocultarse, el estúpido ha debido padecer las consecuencias». Pero también el soberbio. Elba Esther se sintió intocable, y pudo haberlo sido si en los últimos días de su vida —que ya eran pocos— se hubiera sometido a la voluntad del gobierno. Pero en sus lapsus de ensoñadora soberbia se volvió a sentir líder, se sintió revolucionaria y decidió oponerse a la Reforma Educativa, firmando con ello su sentencia de cárcel.
Círculo Rojo: Caos vial; ¿alguien ha pensado en el servicio urbano?
Es insufrible ya la ciudad de Xalapa. Los trayectos normales que hacíamos para trasladarnos de un lugar a otro que antaño nos tomaran 10 minutos, ahora rebasan la media hora y eso con suerte. Se buscan soluciones pero no se encuentran porque los encargados de solucionar el problema no tienen ideas sino ocurrencias. Pero ¿alguien se ha puesto a pensar en el servicio urbano de Xalapa? Los autobuses de esta ciudad están sin reglas, deteniéndose a bajar pasaje y a subir pasaje donde se les pegue la gana, incluso sobre el flujo vehicular. Poner orden en el rubro del servicio de transporte, incluyendo taxis, sería abonar a una solución.
Postdata 1: Los candidatos en Juanchos
Ricardo Ahued, Américo Zúñiga y David Velasco estuvieron reunidos en… ¿dónde cree usted? ¿Una conferencia magistral, un evento de caridad, un mitin proselitista? No. Estuvieron en Juanchos, dónde se comen los mejores hot dogs de la ciudad. Fueron los que inauguraron el local de esta negociación en la avenida Ávila Camacho. En algo se parecen a mí y es que «a la gorra ni quien le corra».
Postdata 2: Daniel Lugo Carrasco, la burla de la educación en Veracruz
¿Cómo está eso? Daniel Lugo Carrasco, a quien denunciamos por no tener la preparatoria terminada, otra está vez en la Secretaría de Educación de Veracruz. Al parecer al día siguiente de que Fidel Herrera visitara Casa Veracruz, Lugo Carrasco tomó posesión como director de Educación Superior. Es decir, el señor, que ni bachiller es, tendrá que lidiar con los planes de estudio de las universidades en Veracruz. ¡Qué burla tan bizarra!
