Armando Ortiz, el hablador

Armando Ortiz, el hablador

Comunicado de Prensa:

Como parte de las acciones enfocadas a demostrar la transparencia y la aplicación de la ley en nuestro estado, el Consejo Estatal de Localización de Fauna Nociva (Celofan) ha declarado que el señor Armando Ortiz es un hablador.

Este sujeto ha venido haciendo declaraciones y publicando libelos en los que, de manera artera, ha intentado desprestigiar a nuestros funcionarios públicos. Queda como constancia una epístola titulada “Carta abierta al doctor Fidel Herrera”, publicada en el año 2010, en la que el pseudoperiodista arroja infundios en contra de quien fuera, hasta el momento, el mejor gobernador que ha tenido nuestro estado. Con la vileza que lo caracteriza concluye su carta de la siguiente manera: “Sólo una cosa más señor Doctor, cierta noche, cuando esté solo en su habitación acérquese a un espejo, mírese fijamente a los ojos y pregúntese si está orgulloso del sujeto que ve; a lo mejor estará satisfecho de él, como las aves de rapiña después del banquete, pero orgulloso, le juro por esta Patria que no entiendo, orgulloso nunca lo va a estar. Sólo espero que un sujeto como usted nunca nos vuelva a ocurrir en Veracruz”.

Por si esta acción en contra de nuestras instituciones no bastara, el mismo sujeto arremetió en contra de, a decir del maestro Luis Velázquez Rivera, “el mejor abogado del Golfo de México”. De la misma forma, utilizando la mentira como arma, el sujeto intento desprestigiar a uno de los funcionarios más incólumes que ha tenido nuestra presente administración. Cabe recordar que Reynaldo Escobar, poniendo en riesgo su prestigio, acusó a los “tuiteros” de agitadores sociales y señaló con su flamígero dedo a varios intelectuales que, hablando mal de Veracruz, pusieron en riesgo la seguridad de nuestro estado. En esa ocasión, disfrazándose de protector de periodistas, se atrevió a juzgar las acciones del entonces procurador en un texto que tituló: “Carta abierta al procurador Reynaldo Escobar”. En esta misiva, que publicara en diversos medios, el agitador social, en un afán de protagonismo, reconvino al funcionario público de la siguiente manera: “Señor procurador, espero que no me lo tome a mal. No defiendo a nadie que sea responsable intencional de lo que pasó. Pero sí me preocupa que tenga en su mente la idea de que algunos estamos hablando “mal” de Veracruz y que por eso debemos ser “investigados”. ¿No debería usted mejor estar investigando a esos que están haciendo daño a Veracruz; a esos que en el gobierno anterior engañaron y “permitieron” que la delincuencia organizada asentara sus bases en nuestro estado? ¿Los mismos funcionarios que con toda intención dejaron al estado en una situación desastrosa, situación que hoy día usted y nosotros estamos padeciendo?”.

El sujeto, quien se dice maestro de periodismo y que ostenta un inmerecido Premio Estatal de Periodismo, se ha burlado impunemente de nuestros funcionarios públicos. Se ha valido incluso de nuestras canciones infantiles para lograr sus fines, muestra de ello es una composición espuria que realizara del “Caminito de la escuela” del veracruzano Gabilondo Soler, “Cri-Cri” para pitorrearse de quien fuera director de Bachillerato, Daniel Lugo Carrasco.

“El ratón quiso engañarnos,/se sentía pavo real,/y resulta que no pudo/ni la prepa terminar./Daniel Lugo por escrito/ha pedido hasta San Luis/que lo hagan de “patito”/Licenciado en ser feliz”. Cabe mencionar que la sensibilidad de dicho funcionario no pudo soportar la burla y dimitió al cargo. Por esas mismas fechas el señor Ortiz, compuso un libelo que anduvo circulando libremente sobre la supuesta ilegalidad de los estudios de la emérita Universidad Abierta de San Luis, que tantos profesionales ha aportado a la función pública en nuestro estado.

El mismo Ortiz, valiéndose de las circunstancias y utilizando el mismo recurso de la epístola publicó su “Carta a un periodista con miedo” tratando, con este artículo de ficción, hacer creer que en Veracruz los periodistas son sujeto de hostigamiento y crimen. En dicho documento anota lo siguiente: “Debo confesar que tengo miedo, tengo mucho miedo y es que no comprendo por qué se mata a una persona por ejercer su oficio. Nadie mata a un panadero por hacer pasteles, ni a un zapatero por fabricar zapatos; nadie mata a un granjero por cosechar verduras para nosotros y no mueren los doctores por aliviarnos un dolor. Entonces, ¿por qué matar a un periodista que dice la verdad, su verdad? Qué hace un periodista sino transmitir a los demás esa parte de la realidad que le toca contemplar”.

En recientes fechas el supuesto comunicador ha presentado supuestas pruebas que señalan supuestos actos de corrupción y supuesto tráfico de influencias que ponen en entredicho las palabras de nuestro gobernador quien firmemente ha señalado que el nuestro, es un estado donde rige la transparencia y la aplicación de la ley. Esas pruebas han sido desestimadas de inmediato porque no se puede hacer caso a los dichos de un hablador, como bien señalara el presidente del Consejo Estatal de Localización de Fauna Nociva (Celofan), Iván López Fernández, quien de manera muy elocuente aclaró que todas las dependencias estatales se manejan con el rigor de dicha transparencia, empezando por la suya.

Cabe señalar que se ha girado una inmediata orden de presentación para que el sujeto se tome un cafecito con las implicadas, para hacerle entender que en Veracruz los asuntos de gravedad se dirimen en una mesa de café. De no presentarse, entonces el gobierno del estado girará una orden de presentación para fincarle responsabilidades al hablador y de esta manera poner fin a una carrera de infamias en contra de nuestros servidores públicos que han tenido que padecer a este mal sano sujeto que no sabe que, como en el Vaticano, en Veracruz, la palabra del gobernador es infalible.

Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Las ideas y opiniones aquí expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan el punto de vista o la línea editorial de Informaver y Arcadeleer. Respetamos y defendemos el derecho a la libre expresión.