“Un político es una persona que se dedica
a realizar actividades políticas” (sic)
Revista Élite Política
“Y una manguera es una
señora que vende mangos”.
El Editor
RIESGOS
Hace algunas semanas acudí a las oficinas de la Procuraduría de Justicia de Veracruz. Había recibido a mi correo electrónico unas amenazas debido a mi trabajo periodístico y decidí ponerme en contacto con ellos. En una visita anterior a esa oficina me habían entregado una tarjeta con unos teléfonos y quise verificar si eran o no efectivos los números anotados. No fue inmediato pero me comunique y se comunicaron amablemente conmigo. Expuse la razón de mi llamada y una tarde, mientras daba mi taller de literatura en La Quinta de las Rosas, me llamaron para darme una cita a la que acudí.
Me recibió un empleado de la procuraduría. En su escritorio tenía una copia del correo que me habían enviado. Le pregunté si tenían una base de datos de los correos electrónicos con amenazas que a los compañeros periodistas les hubiesen mandado. Me dijo que no. No podía creer que nadie hubiese acudido a esa oficina a entregar pruebas de supuestas amenazas. Le pregunté entonces si acaso podrían rastrear el correo electrónico del que me habían enviado la amenaza. Me dijo que sí, pero que no tenía caso porque seguramente habían abierto la cuenta de correo con datos falsos. De repente, como si de una película de Mario Moreno “Cantinflas” se tratara, un empleado de seguridad entró persiguiendo una paloma. No la atrapó, el ave se fue a ocultar atrás de la silla de mi interlocutor. Al final la ahuyentaron, pero volvió a entrar. Ese acto involuntario de teatro bufo me relajó y pude entonces argüir que mi visita era porque en el contenido del correo me parecía que el sujeto que lo enviaba me conocía o estaba al tanto de parte de mi trabajo.
A decir verdad las palabras del empleado de la Procuraduría me tranquilizaron. Me dijo que un especialista había analizado el mensaje y al parecer era de una persona que sólo quería fastidiarme. Entonces se me ocurrió decir que en el texto de la amenaza el sujeto hace alusión a la “Carta de un periodista con miedo”, texto de mi autoría que había leído en la Plaza Lerdo al día siguiente del asesinato de Regina Martínez.
En ese momento él empleado volvió la mirada a la hoja que contenía el texto de la amenaza, hizo una rápida repasada y sin que yo me lo esperara la dobló y la rompió en dos, en cuatro, en ocho partes y la arrojó al cesto de la basura, al tiempo que me hacía entender que uno sabe en que se anda metiendo y si por ello debe o no tener miedo.
Después de despedirme salí de la oficina de la Procuraduría convencido de que no debía volver a tocar ciertos temas en mis artículos, con la certeza de que en realidad sí existe libertad de expresión en Veracruz, sí la hay, pero bajo nuestro propio riesgo.
PRIVILEGIOS
Hace algunos meses me encontré tirada en una oficina de gobierno la revista Élite Política. Es el primer número fechado en septiembre de 2011. En la portada trae una foto de Javier Duarte de Ochoa, gobernador de Veracruz. La revista incluye en sus contenidos inserciones pagadas de la legislatura y un artículo, que en realidad es un boletín informativo sobre el hermanamiento de Xalapa con Toluca.
Pero lo que quisiera destacar es que en el primer número de esta revista, repito, el primer número de una revista semanal, de circulación estatal, contiene en sus 38 páginas de contenido, 11 páginas completas de publicidad del gobierno estatal, más la portada y la contraportada que suman en total 13 páginas; si a esto añadimos 3 páginas de la legislatura, en total de las 42 planas que conforman la revista, 16 son publicidades que el gobierno y otras instituciones pagan a una revista de reciente aparición y que además, se regala.
Del contenido poco se puede decir: una editorial que no distingue si un pronombre demostrativo debe o no llevar tilde, y tres artículos irrelevantes que ellos erróneamente califican de columna, el boletín informativo que califican de artículo, un diccionario élite donde dan una pobre definición de lo que es periodismo y una entrevista al rector de la universidad IVES, Carlos Luna Escudero.
Me pregunto: ¿cuál es el criterio de los encargados de Prensa para otorgar los convenios de publicidad? ¿Quién decide si una revista nueva es o no relevante, sobre todo si como antecedente no tiene ni un sólo número? ¿De qué privilegios gozan ciertos “periodistas” para que su naciente revista sea patrocinada de esa manera? Y por último pregunto a la señora Gina Domínguez, ¿si yo sacara mi revista me darían al menos dos páginas de publicidad?
Los dos puntos que relato en este artículo hablan de un daño sensible a la libertad de expresión. El primero advierte los riesgos que para nosotros representa el que una instancia procuradora de justicia no pueda garantizarnos la seguridad al ejercer nuestro oficio, antes bien sólo nos advierta que si tocamos ciertos temas, tenemos razón para sentir miedo. Por otro lado también dañan a la libertad de expresión los privilegios que ciertos “periodistas”, empresarios de los medios, obtienen del gobierno del Estado y de otras instancias. Se sabe que muchos empresarios y funcionarios públicos se están dando cuenta que un medio informativo puede resultar un gran negocio si se tienen los contactos adecuados.
Al final se forja una triste paradoja. Los que nos arriesgamos con nuestro trabajo periodístico no podemos aspirar a privilegios de convenios sustanciosos y los que poseen esos privilegios, nunca correrán el riesgo de que un día aparezcan, en la bandeja de entrada de su correo electrónico, mensajes amenazantes.
¿Libertad de expresión? Me pregunto, ¿qué va a celebrar el gobernador el próximo 7 de junio? Tendrá que celebrar los riesgos que padecen unos y al mismo tiempo los privilegios que otorga a otros.
Felicidades por ello.
PD: Otro de los riesgos de la libertad de expresión es que un día agarres de malas a la vocera del gobierno de Veracruz y exija tu salida del medio en el que trabajas, como le sucedió a Mary José Gamboa. Desde aquí vaya nuestra solidaridad con la periodista a quien da gusto escuchar por sus atinados cometarios radiofónicos y nuestro repudio a la represión por parte de la vocera oficial. Vuelvo a preguntar: ¿Qué vamos a celebrar?
Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
