El siglo XXI es solidario o no es. José Saramago

El día de ayer, 4 de febrero, la red social Facebook de Mark Zuckerberg cumplió 15 años de existencia. El reporte ‘Digital 2019: Global Internet Use Accelerates’ de We Are Social y Hootsuite, resalta que Facebook tiene dos mil 271 millones de usuarios en el mundo y México con 85 millones, ocupa el quinto país con más seguidores.

Sin lugar a dudas, estamos ante un nuevo paradigma comunicativo, las redes sociales han modificado la forma de participar como ciudadanos, aumentando la cantidad y la calidad de la información a libre disposición de los usuarios, abriendo posibilidades infinitas de comunicar responsablemente con total libertad.

En este contexto, recordemos algunos ejemplos internacionales de campañas de participación ciudadana en las redes sociales: ‘Movimiento 15-M’ en España, ‘Unicef: Voces de los niños’, un proyecto de la Unión Europea y UNICEF cuyo objetivo es dar voz a los niños que son víctimas de emergencias humanitarias. Otras son las campañas de protección a los animales #JuntosSomosuVoz, #NoAlMaltratoAnimal.

En Veracruz también tenemos varios ejemplos de “cibercampañas”, uno que ya hemos mencionado fue la iniciativa en Twitter #BacheARTE, difundida por tuiteros xalapeños, que surgió como una forma creativa e irónica de protesta por los baches en la ciudad.

En esta dinámica, el pasado fin de semana surgió, también en Xalapa, una estrategia en los medios sociales digitales en donde se pueden leer publicaciones como: "si estás cerca de nosotros y te sientes sola, insegura o en peligro, te ayudamos a llegar segura a casa”.  La idea es una clara manifestación en contra de los feminicidios y consiste en ofrecerles apoyo a las mujeres que transitan con miedo por las calles y se sienten amenazadas.  El 83% de las publicaciones provienen de Facebook, con un alto índice de participación de empresas de diferentes rubros como restaurantes, gimnasios, farmacias, salones de belleza, industria automotriz, medios de comunicación, etc., misma que se está propagando en forma viral a los negocios de la zona conurbada Veracruz–Boca del Río y el estado de Puebla. Los hashtags utilizados son #NiUnaMenos, #LlegaSeguraACasa, #NiUnaMás.

Habrá que ver la respuesta de las autoridades esperando que la movilización en redes se refleje en la aplicación de protocolos de seguridad para el bien de todos.

Aunque como sociedad nos queda mucho por hacer para que las redes se conviertan en un eficiente canal de comunicación, algunas empresas y organizaciones están demostrando que es viable una nueva forma de hacer las cosas.

 #TipSocial

Es necesario el sentido común (y la corrección política), para involucrarse en las “tendencias” en las redes sociales.

No tener una estrategia y participar solo por participar en los temas del momento puede resultar contraproducente en la imagen que queremos proyectar con nuestras publicaciones.

Como ejemplo, tenemos las publicaciones realizadas en la cuentas institucionales del Instituto Veracruzano de la Cultura, en donde se implican innecesariamente en el tema #NiunaMenos “Si te sientes en peligro y estás cerca de un recinto IVEC, entra. Te ayudamos a llegar a casa”. Tácitamente, están admitiendo que el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez no hace nada, o está rebasado, para combatir la inseguridad. Menuda ayuda le hacen a su jefe. El despropósito fue tal, que las críticas y comentarios negativos son numerosos.

 Los invito a formar parte de mi comunidad en Twitter: @ClauCruzg

Facebook: Claudia Cruz García

#SocialMediaListos

Ilustración de @esmedusa para Cruces X Rosas

Su mirada se fijó al frente buscando afanosamente el camino entre la obscuridad, fue inútil e instintivamente se detuvo al tiempo que sus pupilas se dilataban al máximo tratando de recoger la luz inexistente. Bastaron tres segundos para que sus ojos empezaran a identificar tonos en la obscuridad que le permitió reanudar su paso, ahora lento y cauteloso. El silencio era ensordecedor, súbitamente escuchó un chasquido puntual en el suelo, sintió que volteó su mirada pero sin la certeza de haberlo hecho a falta de orientación visual. Contuvo su respiración, escuchó el golpeteo de su corazón acompañado de una lenta exhalación, su adrenalina al máximo preparó su instinto básico de supervivencia, el viento gélido endureció aún más su rostro. El siguiente chasquido fue ahogado de inmediato por otro sonido igual, luego otro y otro, impactando todo a su paso, eran gotas de lluvia, la primera del año que la pilló sin paraguas y solo la visera de su casco la guareció. Quién lo diría, nueve días antes entre sus mejores deseos de año nuevo incluía un paraguas roto para que  la lluvia de la felicidad salpicara sorpresivamente con gotas gruesas, y ahora en su jornada las gotas de una brisa en la oscuridad la habían sacado de su rutina envenenada. Un latigazo de congruencia salió de lo más profundo de su ser y sacudió su humanidad, lentamente se irguió y barrió con su vista las sombras fantasmales que aliadas con la lluvia esperaban llenarla de miedo, lejos de eso, lentamente fue abriendo los brazos hasta extenderlos completamente en clara recepción de la lluvia como abrazando a una entrañable amiga.

La luz del alumbrado cercano proyectó su sombra más grande, recortando con exactitud su figura de pies a cabeza creando una sombra marcial con los brazos abiertos en lo alto. La dureza de su rostro se había transformado en sonrisa, motivada por haber salido de la rutina que envenena y mata y otro tanto porque no fue intimidada, todos sus demonios sucumbieron ante la fortaleza de su espíritu. Con su vista al cielo vio que cada gota en su precipitación reflejaba la luz del alumbrado dando la impresión de una alfombra dorada en constante movimiento, se quitó el casco y su cabellera se desdobló sacudiéndose con violencia al final de su viaje. Bajó el zíper de su chamara, extendió sus brazos y empezó a girar, en la primera vuelta se había desprendido de la chamarra que ahora giraba con ella, tirada de su mano derecha en balance cinético con su cabellera extendida en el lado opuesto. En la sexta vuelta soltó la chamarra que salió despedida desbalanceando el giro de su cuerpo que la obligó a detenerse, no así su emoción. Blusa y pantalón completamente mojados y adheridos delinearon su voluptuoso cuerpo que empezó a saltar levantando sus manos al cielo lo cual plugo a Dios, regocijándose en medio de la lluvia brincando hasta el cansancio. Los saltos fueron cada vez menos intensos y más espaciados hasta detenerse, miró a su alrededor y continuación a su interior, vio un sol radiante capaz de transformar la rutina en entretenimiento, la fuerza de una tormenta en una frágil brisa, la temida muerte en una amiga que abraza, disfruta y se regocijan antes acompañarla en el viaje eterno, no por ahora, tal vez mañana…

¿Qué me sucede? Nunca había estado tan confundido como hoy. Después de varios días conversando frente a frente hoy no contesta mi sexto WhatsApp ¿me estará evitando o será cierto que tiene en su bandeja su última obra literaria y por eso no me contesta? Reconozco que ella es una gran escritora y magnífica conversadora, deberías escucharla: Te contagia con su entusiasmo y vitalidad, con su imaginación hace que los árboles se vistan de rosa y sus flores al caer se transformen en palabras y vuelen a través de los rayos del sol en el ocaso del día e inunden mi madriguera de "rosa child", con su inspiración crea un arcoíris y forma un puente por donde ella llega y desciende en resbaladilla, sonriendo. De la pendiente hace que escurran acordes cada uno sobre  un color distinto que en  conjunto forman un  pentagrama a veces en Fa otras en Sol, querrás escucharla eternamente.

De repente entra en sus malos días y la invaden sombras del pasado que la llevan a encerrarse en su mundo y nadie sabe lo que pasa por su mente pero deja trazos en su creación literaria que me enamora...es bipolarmente perfecta.

Espera, me acaba de llegar un WhatsApp de ella, veo una carita de enojo...No veremos la luna roja. Voy a contestar con una cita de Benedetti.

Ver más